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Arturo Herrera, el golden boy de AMLO

En el Colegio de México, Herrera obtuvo 10 de promedio final en su maestría. Institución en la que fue alumno de Carlos Urzúa, quien ayer renunció a la SHCP

Elena Michel | El Sol de México

Arturo Herrera Gutiérrez llegó puntual a la cita en un café de la Condesa, ubicado a dos cuadras de su casa. Abrió espacio en su agenda personal. Estaba empacando y terminando de organizar su mudanza a Nueva York, había conseguido un trabajo en el Banco Mundial. Era una tarde a principios de junio de 2010, un mes antes de las elecciones en Hidalgo, en la que la panista Xóchitl Gálvez cimbró al quedar sólo a cuatro puntos de Francisco Olvera, el entonces candidato del PRI, partido hegemónico en la entidad.

En el primer círculo del Presidente de la República ubican a Arturo Herrera como su golden boy. Arturo evoca al compañero aplicado de la clase. En el Colegio de México obtuvo 10 de promedio final en su maestría. Se graduó en 1992 con la tesis El votante de la mediana, la distribución del ingreso y las preferencias electorales en México. Su asesor fue el hoy subgobernador del Banco de México, Gerardo Esquivel. Carlos Urzúa, quien renunció ayer al cargo de secretario de Hacienda, fue profesor de ambos en su paso por esta institución.

Arturo sustituyó a Gustavo Ponce, quien fue grabado en 2004 mientras apostaba en el casino del Hotel Bellagio, en Las Vegas, conocido por sus fuentes danzantes. Lo invitó a trabajar como director de área Urzúa, el antecesor de Ponce, el encargado de renegociar la deuda de la ciudad y quien sólo estuvo en el gabinete de López Obrador dos años y medio. Esa ocasión renunció para dedicarse a la academia en el Tec de Monterrey.

Entre 2004 y 2006, Herrera Gutiérrez entraba a las reuniones estratégicas para las obras de infraestructura más importantes del gobierno capitalino: el segundo piso del Periférico y la Línea 1 del Metrobús. Coordinaba los proyectos junto con la entonces secretaria de Medio Ambiente, Claudia Sheinbaum.

El recién nombrado secretario de Hacienda y Crédito Público no sólo hace números. No es el típico político parlanchín que se saca el mejor chiste en el peor momento. Pero hace política. La mayor parte del tiempo está serio y escucha. Anota y hace cálculos. Si se requiere un dato lo revisa en su smartphone, lo que contrasta por su falta de interés por generar una cuenta de Twitter.

Está en el primer círculo de López Obrador porque durante más de 18 años fue uno de los principales operadores políticos del proyecto alternativo que ofrecía el tabasqueño, sin importar si éste peleaba la candidatura presidencial por el PRD o por Morena.

Es uno de los incondicionales de López Obrador. El 22 de febrero de 2006, cuando aún era Secretario de Finanzas, visitó la casa de campaña del tabasqueño, entonces registrado por la coalición Por el Bien de Todos, para participar en una reunión estratégica de táctica electoral.

Por estrategia, en el arranque de gobierno, los más cercanos de López Obrador fueron colocados como subsecretarios, pero con tareas clave. El Presidente no ha sido blando con Herrera Gutiérrez, a quien públicamente ha desmentido tres veces por declarar al The Financial Times que se cancelaría la refinería Dos Bocas para redireccionar recursos, asegurar que a partir del 2020 regresaría el cobro de la tenencia desde la Federación y sobre el fondo estabilizador. Sin embargo, Herrera conoce el humor de su jefe y cómo responderle.

Su experiencia incluye gestión financiera pública, administración tributaria, gobierno subnacional y relaciones interfiscales, refiere el CV que entregó al Banco Mundial.

En la cafetería de la Condesa, Herrera tomó dos tazas de café espresso sin cortar, que bebió mientras exponía cada uno de los grupos de poder que conforman el tablero político de Hidalgo. Como es su costumbre, llegó a la cita con datos electorales que mostraban cómo el PRI sólo había mantenido la hegemonía en la gubernatura, pero ya se veía la alternancia en otros municipios.