abc Radio


Compartirá la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México dos conciertos a través de plataformas digitales

Este fin de semana la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México (OFCM) continúa con su Temporada Virtual de Conciertos 2020 a través de plataformas digitales y radio, donde compartirá programas que incluyen obras de autores clásicos nacionales y extranjeros que destacan entre lo mejor de su Temporada 2016.

Con el apoyo de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, el primer concierto se transmitirá el viernes 9 de octubre a las 18:00 horas a través de la estación de radio por internet Código Ciudad de México, bajo la dirección del maestro huésped Ronald Zollman, e incluye las obras Popol Vuh, del mexicano Eugenio Toussaint (1954-2011); Obertura-Fantasía Romeo y Julieta, de Piotr Ilich Chaikovski (1840-1893), y Sinfonía núm. 7 en re menor, Op. 70, de Antonín Dvořák (1841-1904).

Ronald Zollman es un experimentado director de orquesta originario de Amberes, Bélgica, y es ampliamente conocido en México, donde ha dirigido diversas agrupaciones. Después de estudiar en los conservatorios reales de Amberes y Bruselas, fue alumno de Igor Markevitch y Nadia Boulanger en París.

En 2007 Zollman dirigió a la Orquesta de París en un concierto en memoria de Mstislav Rostropovich. Fue director musical de la Orquesta Nacional de Bélgica; de 1993 a 2002 estuvo al frente de la OFUNAM y entre 2002 y 2005 fue director musical y artístico de la Sinfónica del Norte de Israel en Haifa. En 2009 fue designado titular de la Filarmónica de la Universidad Carnegie Mellon de Pittsburgh, con la que se ha presentado en el Carnegie Hall de Nueva York y en el Centro Kennedy de Washington.

El programa que se interpretará está formado por la Sinfonía núm. 38 en re mayor, K. 504, Praga, de Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791); Sinfonía núm. 1, del mexicano Federico Ibarra Groth (1946); y Sinfonía núm. 3 en mi bemol mayor, Op. 55, Heroica, de Ludwig van Beethoven (1770-1827).

Destaca aquí la primera sinfonía escrita por el mexicano Federico Ibarra, pieza que fue comisionada por la Orquesta Sinfónica Nacional para memorar el bicentenario luctuoso de Mozart (1756-1791), y cuyo estreno se llevó a cabo el 20 de septiembre de 1991 por uno de sus dedicatorios, el maestro Enrique Arturo Diemecke. Según el epígrafe de la partitura –Para una tumba sin nombre–, el otro dedicatorio es el propiciador de su encargo: Amadeus Mozart.

Este concierto, en su momento, significó el debut del maestro estadounidense Scott Yoo como director artístico y musical de la Filarmónica de la Ciudad de México, con lo que la agrupación comenzó una nueva etapa bajo la dirección, por primera vez, de un músico extranjero.