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En el último tramo de cobertura, la vacunación de personas adultas mayores

  • Tania Aviles
  • Miércoles 14 de abril de 2021
  • en ABC Noticias

La vacunación contra COVID-19 avanza en el último tramo de cobertura de personas adultas mayores; es decir, en 17 por ciento de quienes faltan de recibir el biológico, dijo el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell Ramírez.

Durante la conferencia de prensa del Informe Diario sobre COVID-19 precisó que a nivel nacional, 83 por ciento de personas de 60 años y más ha recibido al menos la primera dosis, que equivale a nueve millones 270 mil 216. De ellas, un millón 776 mil 130 cuentan con esquema completo.

También subrayó que la vacunación continúa en personal de salud de la primera línea de atención a pacientes con COVID-19 de los sectores público y privado que trabaja en alguna de las 11 categorías laborales: medicina, enfermería, apoyo directo, laboratorio o camillería, entre otros.

Hasta este día han sido aplicados 12 millones 252 mil 769 biológicos; de los cuales, 399 mil 070 se administraron este martes con corte a las 16.00 h.

Se han completado dos millones 550 mil 719 esquemas de vacunación; de los cuales, 756 mil 962 corresponden a personal de salud de instituciones públicas y privadas y; 17 mil 627 al sector educativo de Campeche.

Lo anterior, en concordancia con la estrategia de vacunación que especifica los criterios, propósitos y sectores poblacionales que serán vacunados en las distintas fases, así como las condiciones particulares en las que se debe hacer el uso de emergencia de determinada vacuna para mitigar el letal virus.

La estrategia también especifica los grupos prioritarios de acuerdo con las recomendaciones del Grupo Técnico Asesor en Vacunación (GTAV) de México, que considera empezar por las personas más añosas, para reducir los fallecimientos. Conforme esté cubierto el 20 por ciento de la población de mayor a menor edad, se reducirá 80 por ciento la mortalidad.

El plan de vacunación considera otros elementos, entre ellos utilizar la vacuna como mecanismo de regularización de actividades públicas, como es la educación. En ese contexto, el próximo 20 de abril iniciará la inmunización a personal educativo en entidades con control epidémico estable y persistente como Chiapas, Coahuila, Nayarit, Tamaulipas y Veracruz, y con las vacunas que se reciben durante esta semana, que son Pfizer-BioNTech, Sinovac y probablemente CanSino.
La vacunación del personal del sector educativo es una de las medidas que contribuyen al retorno seguro a las clases presenciales al reducir la posibilidad de transmisión de COVID-19 al interior del plantel.

Aclaró que no se puede vacunar a estudiantes menores de edad porque aún no se cuenta con evidencia científica sobre la efectividad del biológico en este sector poblacional. Se prevé que en agosto se tengan los resultados de los estudios científicos que se realizan. Si demuestran seguridad y eficacia, existe la posibilidad de programar su inmunización.

Adelantó que continúan los trabajos que desde el inicio de la pandemia se llevan a cabo de forma conjunta con la SEP para detallar los lineamientos para el retorno a las escuelas, mismos que se presentarán en los próximos días, como el espaciamiento de mesas o pupitres, disponibilidad de insumos de limpieza, sanitización o desinfección de espacios físicos.

La preparación también incluye información amplia al personal de recintos escolares y comités de padres y madres de familia sobre las medidas sanitarias y su participación en los protocolos para el adecuado seguimiento.
La vacuna mexicana Patria podría estar disponible en diciembre de este año y de aprobarse su uso de emergencia, México contribuiría al bienestar de otros países que aún no tienen acceso al biológico.

El desarrollo de este biológico mexicano contra el virus SARS-CoV-2 representa una importante innovación científica y tecnológica. En caso de contar con la autorización para el uso de emergencia al demostrar que es de calidad, segura y eficaz, se pueden vislumbrar tres escenarios: que se aplique a las personas que vayan necesitando la vacuna en caso de que la epidemia permanezca por más tiempo en el mundo.

Otra opción es utilizarla para aplicarla cada año o de forma bianual en caso de que la COVID-19 sea una enfermedad como la influenza, y una tercera posibilidad es que México pueda contribuir al bienestar de países en América Latina que aún no tienen acceso a la vacuna.