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Vida rockstar: El Chapo tenía casas en cada playa de México y un zoológico

  • Tania Aviles
  • Miércoles 28 de noviembre de 2018
  • en ABC Noticias

EFE

Un testigo del Gobierno de EU en el juicio por narcotráfico contra Joaquín “el Chapo” Guzmán relató el nivel de vidade su antiguo jefe, que con el “boom de la cocaína”en la década de 1990lo llevó a tener cuatro jetscasas en cada playa de Méxicoranchos en cada estado y su propio zoológico.

Miguel Ángel Martínez Martínez, alias “el Gordo” o “el Tololoche”, testificó hoy por segundo día, una sesión ante el tribunal de Nueva York en el que explicó que su entonces jefe le regaló un reloj Rólex con diamantes y durante los noventa le pagó un millón de dólares de salario.

Foto: Especial

En un solo mes, agregó, le llegó a ordenar comprar más de 50 cochesBuick, Thunderbird y Cougar, para regalar a sus trabajadores, quienes podían escoger el modelo.

Aseguró, a preguntas de la fiscalía que intenta probar con su testimonio que el Chapo era el jefe del cartel de Sinaloa, que en la década de los noventa el negocio del narcotráfico estaba “muy bien” y que Guzmán Loera se benefició del “boom de la coca”, y que empleó parte del dinero en pagar sobornos para poder mantener su negocio.

EFE

Un testigo del Gobierno de EU en el juicio por narcotráfico contra Joaquín “el Chapo” Guzmán relató el nivel de vidade su antiguo jefe, que con el “boom de la cocaína”en la década de 1990lo llevó a tener cuatro jetscasas en cada playa de Méxicoranchos en cada estado y su propio zoológico.

Miguel Ángel Martínez Martínez, alias “el Gordo” o “el Tololoche”, testificó hoy por segundo día, una sesión ante el tribunal de Nueva York en el que explicó que su entonces jefe le regaló un reloj Rólex con diamantes y durante los noventa le pagó un millón de dólares de salario.

Foto: Especial

En un solo mes, agregó, le llegó a ordenar comprar más de 50 cochesBuick, Thunderbird y Cougar, para regalar a sus trabajadores, quienes podían escoger el modelo.

Aseguró, a preguntas de la fiscalía que intenta probar con su testimonio que el Chapo era el jefe del cartel de Sinaloa, que en la década de los noventa el negocio del narcotráfico estaba “muy bien” y que Guzmán Loera se benefició del “boom de la coca”, y que empleó parte del dinero en pagar sobornos para poder mantener su negocio.