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El madero del Viacrucis, la mano de obra de Don Ángel Juárez

  • Sábado 24 de marzo de 2018
  • en CDMX

Una tradición que comenzó gracias a la iniciativa de Don Ángel Juárez Cabrera, un carpintero iztapalapense que hace 40 años decidió donar su mano de obra para apoyar a los organizadores del viacrucis de Iztapalapa con

la hechura de la cruz que carga el Cristo cada año en Semana Santa.

Después, Ángel Juárez López, hijo de don Ángle Juárez Cabrera tomó las riendas del taller de carpintería de la familia, el taller “Carpi Juárez”, y fue el mismo hijo quien decidió dar un poco más en apoyo a la organización de la Semana Santa en Iztapalapa y ahora, desde hace 22 años, el taller dona no sólo la mano de obra, también consiguen la madera y la misa donde se bendice la cruz, objeto primordial para la pasión de Cristo.

Don Ángel Juárez Cabrera falleció en 2014 a los 88 años de edad, dedicó prácticamente la mitad de su vida a labrar cada año la cruz, todo comenzó como un favor para su amigo ya que el hijo de su amigo saldría de Jesús de Nazaret ese año. Ahora Ángel Juárez López mantiene el legado.

Cada inicio de año, desde el mes de Enero, un amigo y socio de la carpintería le trae la madera de pino a Ángel Juárez desde Michoacán, según el carpintero, es la mejor madera por la resistencia y peso para las demandas que se requieren para el viacrucis, es desde entonces, de una sola viga del pino traído de Michoacán, que Ángel y sus trabajadores comienzan a labrar la madera, desde rebajarla y dejarla reposar para que se la madera “vaya dando de sí”, para bajar peso al tronco, que al final termina dando como resultado una cruz que pesa entre 96 a 100 kilogramos que se cargaran durante todo el viacrucis, también se le da textura de un muestrario de cinco diferentes tipos de acabado, este año se eligió el rústico.

Un par de semanas antes las celebraciones de Semana Santa en Iztapalapa, don Ángel notifica el término de la cruz, para entonces organizar el momento culminante previo a la pasión de Cristo, cada año, el carpintero organiza una misa, en ella, el Cristo del año correspondiente, en este caso Iván Pedro Estrella Mosco, lleva los herrajes, la corona de espinas, sandalias y manto con los que será crucificado y ante la cruz, se realiza el ritual donde todo es bendecido por un sacerdote.

Ya todo bien revisado y bendecido, Don Ángel hace entrega de a quien será el nuevo Cristo de Iztapalapa, y todos los asistentes a la misa celebran con una comida patrocinada por el carpintero de la pasión, barbacoa, consomé, aguas frescas, cervezas y pulque, el taller “carpi Juárez” se transforma por un día en el centro de reunión de propios y ajenos al viacrucis.