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“Ha sido terriblemente desafiante”, Ozzy Osbourne revela que tiene parkinson

Tras varias expectativas creadas respecto a su estado de salud, el cantante de Black Sabbath rompe el silencio…

Luego de tres meses de incertidumbre sobre su estado de salud, el cantante de Black Sabbath, Ozzy Osbourne, rompe el silencio y admite que fue diagnosticado con parkinson.

El príncipe de la oscuridad en una entrevista acompañado de su familia en el programa “Good Morning America” habló de su batalla contra la enfermedad “ha sido terriblemente desafiante para todos nosotros”.

Desde entonces padece dolores, dificultades de movilidad y ahora se suma un diagnóstico de Parkinson.

El cantante hizo su último show en la víspera de Año Nuevo de 2018 en The Forum (Los Angeles, California), antes de su caída que “arruinó mis nervios”, además de una neumonía que lo mantuvo en reposo.

“No es una sentencia de muerte bajo ninguna extensión de la imaginación, pero sí afecta ciertos nervios en tu cuerpo. Es como tener un buen día, otro buen día y luego un día muy malo”, explicó su representante y esposa.

El exvocalista de Black Sabbath añadió que “En un mes se cumple un año desde que estuve en un estado de shock. Estoy consumiendo muchos medicamentos, principalmente por la cirugía. Tengo dormida la zona bajo el brazo y mis piernas tienden a enfriarse. No sé si es el Parkinson u otra cosa. Ese es el problema, porque cuando te hacen cirugía afecta algunos nervios. Nunca había escuchado de dolor de nervios. y es una sensación extraña”.

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Sharon declaró que “en abril iremos a ver a un profesor en Suiza que se especializa en enfermedades relativas al sistema inmune. Iremos a donde tengamos que ir para encontrar las respuestas”.

Ozzy Osbourne vio al animal en el escenario y pensó que era de goma, lo tomó y se lo llevó a la boca. El cantante ha detallado en sus memorias que “inmediatamente, sin embargo, algo se sentía mal. Muy mal. Para empezar, mi boca se llenó instantáneamente de este líquido cálido y sombrío, con el peor regusto que puedas imaginar. Podía sentirlo manchando mis dientes y corriendo por mi barbilla. Entonces la cabeza en mi boca se contrajo. Oh, jódeme, pensé. No fui a comer un maldito murciélago, ¿verdad?”.

La cabeza del murciélago se desprendió, y tras terminar el show, el músico debió acudir al hospital “Broadlawns Medical Center” para vacunarse contra la rabia.