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Cinco años de Mancera… y un gobierno sin andar en la CDMX

  • Sábado 9 de diciembre de 2017
  • en CDMX

Pues ahora sí, ya está digerida la jalea. El doctor Miguel Ángel Mancera, aquel eficiente y siempre dispuesto procurador de Justicia del Distrito Federal  durante el gobierno de su amigo y protector Marcelo Luis Ebrard Casaubón, y quien llegó a ser jefe de gobierno del mismo DF, al que luego cambiaría el nombre y le asestaría una Constitución que nadie quería y que nadie entiende, se queda a gobernar la Ciudad de México.

El mismo Miguel Ángel Mancera que acudió a su cita de gobierno en la capital del país cobijado por su ex jefe Ebrard y bajo el sello del Partido de la Revolución Mexicana (PRD) del que siempre dijo que no era militante y que no pertenecía a partido alguno que era apartidista y que caminaba con su independencia por la vida…

Pues él mismo sería precandidato a la Presidencia de la República, de nueva cuenta con las siglas del PRD, partido del que le decía que no-que sí-que no-que sí, y al que le puso una y mil condiciones para ser el su gallo copetón ya en el Frente Ciudadano por México o sin él, pues se sentía con piernas de jinete para saltar las vallas del proceso electoral…

…Y ser el presidente de todos los mexicanos: por sí mismo, por sus virtudes, por su inteligencia, por su carisma, por su don de gentes y de gobierno; por todas esas virtudes que le decían que tiene y que él se asume; por eso y nada más que por eso iría a la batalla electoral para ser gobernante de todos los mexicanos, no nada más de los capitalinos, que éstos ya tuvieron su ración de bisquets en Álvaro Obregón.

Pero mientras son peras o son perones, la Ciudad de México ya comienza  a ver su fotografía de cuerpo entero en color y blanco y negro: “pajarito-pajarito…”. 

Quien quiera gobernar a la CDMX debe saber a lo que se enfrenta, advierte Mancera
 

La fotografía de los cinco años del gobierno Mancerista no es el vivo reflejo de la felicidad y el todo cumplido para todos y sí una laguna de pesares…

Para empezar el señor Mancera negó por siempre que la Ciudad de México sea el  nido de violencia y delincuencia criminal que se dice por ahí y que se expresa en cifras, para él siempre mentirosas, porque dice que él se ocupó de que aquí, en la capital del país, no entraran malandrines de ninguna ralea…

Y sin embargo el retrato dice que durante su gestión las cifras de criminalidad crecieron como la espuma, y no precisamente de chocolate.

Según datos oficiales, tan sólo en el primer trimestre de 2017 hubo el mayor número de robos denunciados en la capital de México en los últimos cinco años: 23,400 asaltos de todo tipo denunciados (aparte los miles de no denunciados porque la gente no cree en la justicia y en la monserga de los procedimientos, los maltratos…).  Es decir, un promedio de 260 nuevos robos a diario.  Esta tasa de robos en CDMX duplica a la tasa nacional…

En el lapso y hasta la fecha, se encendieron focos rojos por incremento de asaltos a usuarios en el Metro y asaltos en bancos (en este caso hasta el 100% en el mismo lapso del año anterior). Esto de los asaltos en el Metro se está convirtiendo en una tragedia para muchos. Hay robos con y sin violencia (usted escoja). De un tiempo a esta parte, por ejemplo, llegan malandrines y asaltan vagones enteros, quitan celulares, dinero, joyas, sonrisas y mechones de cabello…

El incremento en asaltos ahí es hasta del 173% con comparación con el año pasado. Por ejemplo, tan sólo en el primer trimestre de 2016 se denunciaron 102 robos en el Metro; en el mismo lapso de 2017 ya eran 279… Y de ahí pa’l real. También hay incremento de hurtos en el Metrobús… “¡Señorita-señorita (le dicen a una al parecer señorita) ¿me dice su hora?…” Y ¡pum! le arrebatan el celular con el que estaba enviando un mensaje a su ser amado…” O su cartera o sus aretitos de color durazno… “¡Aquí tengo un pica hielo, si dices algo ya sabes cómo te va %&$&!” Y así.

¿Qué tan difícil es que alguien porte un arma en el metro?
 

El homicidio doloso en la Ciudad de México se ha incrementado de forma estratosférica. Apenas en los primeros meses de este año ya se habían registrado 244 carpetas de investigación por este delito extremo, por entonces el incremento respecto del año anterior ya era de 13%… y en adelante se fue incrementando a la fecha.

Asimismo el panorama color de rosa con el que nos ha bañado el gobierno Mancera, muestra que la delincuencia se ha apoderado de las calles porque los asaltos a transeúntes son cada vez más, y con mayor grado de violencia. Asaltos a casa habitación son más frecuentes.  ¿Y qué tal que según el estudio de la Fundación Thomson Reuters que dice que la Ciudad de México es la sexta megalópolis (¡qué bonita palabra!) más peligrosa para las mujeres?

Dice el señor Mancera, a modo de justificación, que estos incrementos de la violencia se deben a que el nuevo sistema penal acusatorio ha dejado libres a cientos de delincuentes que salen a eso: a delinquir… Aunque ¿no es demasiada violencia-crimen-odio el que se ha hecho para los  12 mil liberados en este año y que muchos de ellos partieron a su lugar de origen? Esa parece ser una solución más del tipo electoral que cierta…

Y luego: El problema del abasto de agua sigue siendo eso: un problema “sin solución, ni siquiera justificación”. El señor Mancera no consiguió que los capitalinos tuvieran agua por aquí, agua por allá… Y para acabarla de amolar, permitió a diestra y siniestra que las delegaciones-delegados, autorizaran la construcción de grandes edificios en lugares insospechados y que generarán consumo, desorden y riesgos múltiples. La idea de una ciudad horizontal no va con el señor Mancera y sus delegados y miembros ilustres de su gabinete.

Aparte: el sistema de transporte público en CDMX es un desastre universal, como La Despeinada. A la fecha el promedio de usuarios diarios del Metro disfuncional nuestro de cada día: “Tururuuuu”, es de 4.5 millones de seres humanos contantes y sonantes; el Metrobús transporta cada día un promedio de 28 mil incautos, además de que el promedio de taxis que circulan aquí es de 140 mil, más los taxis pirata barba roja… Y por todos lados, luces fluorescentes de color rojo.

En tanto el parque vehicular se ha incrementado de forma desorbitada. Hoy circulan por las calles de Ciudad de México 5.5 millones de vehículos, y su incremento anual es de 250 mil. ¿Se hizo algo por detener por la vía del transporte público este fenómeno vehicular que cuesta tanto dinero, que genera tiempo perdido que son millones en horas trabajo y que mantienen a los habitantes de la capital en vilo? No.

Los mismos miles de vehículos que pasan cada seis meses a los Verificentros para soltar la lana para que les den su pase de circulación en un país en donde la constitución dice que todos podemos circular libremente…

Desempleo creciente, que es decir, no se estimuló la creación de trabajo; sí se estimuló el empleo informal que es, a fin de cuentas una forma de desempleo y que resulta en apoyo electoral para sus protectores y estimuladores en tanto que la Ciudad de México se ha convertido en una vendimia inusitada, incolora e insabora.

Con servicios administrativos que son más de tono recaudatorio que saludable para la situación de CDMX. Y así la vida en CDMX durante el gobierno de Miguel Ángel Mancera.

Y ¿cuántos más…? Pues esto sería historia de nunca acabar. Lo que sí es que el señor Mancera deja a una Ciudad de México desordenada, inutilizada en su vida cotidiana y en su movilidad; en medio de un peligro de inseguridad creciente.  Una ciudad que se mueve por inercias más que por apoyo de gobierno…

Con un número mayor de gente pobre y más pobre… Desempleados. Sub empleados. Huraños todos. Con miedo a salir como Pedro por su calle y con más ‘duelos y quebrantos los sábados…algo más vaca que carnero y salpicón las más de las veces’.