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Inauguran en EU el primer museo dedicado a la Biblia

  • Lunes 20 de noviembre de 2017
  • en Cultura

El primer museo dedicado totalmente a la Biblia abrió ayer sus puertas en la capital de Estados Unidos, después de casi tres años de construcción, controversias legales y una inversión de 500 millones de dólares.

El museo, hecho realidad gracias a la iniciativa del millonario Steve Green, se convirtió en la última atracción para los turistas que visitan Washington, aunque a decir de su presidente, Cary Summers, el objetivo principal no es necesariamente el entretenimiento.

“Hemos creado este museo para ayudar a nuestros invitados a entender y apreciar el papel de la Biblia, no solo en Estados Unidos sino globalmente, además de involucrar a la gente con la Biblia, de manera que puedan disfrutar y entender mejor lo que este sorprendente libro ha hecho, no tenemos otra agenda”, indicó.

El nuevo museo no forma parte del sistema de la Institución Smithsoniana, que administra y maneja la red de museos públicos en esta capital, la mayor del mundo.

El inmueble de ocho pisos, que ocupa una extensión de 39 mil 948 metros cuadrados, incluye entre su colección manuscritos del Codex Climaci Rescriptus, una de las Biblias más antiguas y que contiene los textos más amplios en arameo.

También figuran rollos de la Torá, el libro sagrado judío, así como las biblias utilizadas por algunos presidentes estadounidenses y otros artefactos cedidos en préstamo por la Biblioteca y Museo del Vaticano y por la Autoridad de Antigüedades de Israel.

La entrada del edificio está dominada por dos enormes puertas de 16 toneladas de peso y casi cinco metros de altura, recubiertas con latón, y sobre las que están inscritas el primer capítulo del Génesis, el primer libro de la Biblia.

Su atrio principal cuenta con una pantalla LED de 42 metros de largo donde se proyectan imágenes con temas bíblicos, una gran escalera con pasamanos de vidrio que se cierran como para llegar al cielo, un jardín bíblico al aire libre en la azotea, y un teatro para acomodar 472 personas sentadas.

El proyecto se vio envuelto en una controversia legal años atrás cuando las autoridades estadounidenses impusieron una multa de tres millones a la empresa Hobby Lobby, propiedad de Steve Green, por importar ilegalmente algunos artefactos provenientes de Irak, los cuales fueron decomisados.