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José Martí brilló por su poesía y sus ideas libertarias

  • Sábado 28 de enero de 2017
  • en Cultura

Recordado por la brillantez de su obra literaria, en particular
su poesía, así como por sus ideas y acciones a favor de la
independencia de su país como colonia española, José Martí
nació el 28 de enero de 1853, en la ciudad de La Habana.

Bautizado como José Julián Martí Pérez, sus padres fueron
Mariano Martí y Navarro, sargento primero del Real Cuerpo de
Artillería, originario de Valencia, España, y Leonor Pérez y
Cabrera, nacida en Santa Cruz de Tenerife, Islas Canarias.

Debido a problemas de salud, viajó con sus padres en 1857 a
España y regresó dos años después. Sus estudió los realizó en
el Colegio San Anacleto de Rafael Sixto Casado y en el Colegio San
Pablo de Rafael María Mendive.

Asimismo, en el Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana y
Dibujo Elemental en la Escuela Profesional de Pintura y Escultura,
según datos de su página oficial “jose-marti.org”.

El 19 de enero de 1869 publicó sus primeros trabajos políticos
a favor de Cuba en el periódico “El Diablo Cojuelo” y cuatro
días después fue publicado el primero y único número de su
periódico “La Patria Libre”, donde apareció su drama
patriótico “Abdala”.

Por malos entendidos y problemas con el primer batallón de
voluntarios, Martí fue enviado a la cárcel el 21 de octubre de
ese año acusado de apóstata e infidencia, se le sentenció a una
pena de seis años, pero afortunadamente la condena fue
desechada.

En 1871, gracias a las gestiones de sus padres, Martí fue
enviado a España, donde estudió las licenciaturas en Derecho
Civil y Filosofía y Letras, en las universidades de Madrid y
Zaragoza, en ese orden; publicó el folleto “El presidio
político en Cuba”.

El 15 de febrero de 1873, luego de la proclamación de la
primera República española, editó en Madrid el folleto “La
República Española ante la Revolución Cubana”.

Posteriormente realizó un viaje en el que adquirió ideas
nuevas, pasó por las ciudades de París, Nueva York y Veracruz,
donde se reunió con su familia el 8 de febrero de 1875, mismo año
en el que conoció a la que sería su esposa, Carmen Zayas
Bazán.

Como periodista trabajó para los diarios “Revista
Universal” y “El federalista”, posteriormente se desempeñó
como abogado y obtuvo permiso para dar clases en la Escuela Normal
Central de Guatemala.

En los años siguientes, Martí vivió de incógnito en La
Habana, y en 1877 regresó a México para casarse. En 1878 nació
su único hijo, al que puso el nombre de José Francisco.

Al siguiente año inició con las labores conspirativas que
tenían como objetivo la independencia de Cuba como colonia
española, posicionándose como uno de los fundadores del Club
Central Revolucionario Cubano, donde obtuvo el cargo de
Vicepresidente.

El 17 de septiembre de 1879 fue detenido acusado de
conspiración y deportado a España, al año siguiente viajó a
Nueva York y fue nombrado vocal y enseguida presidente del Comité
Revolucionario Cubano de aquella ciudad.

Para las décadas de 1880 y 1890, el poeta y ensayista ya había
adquirido reconocimiento en el área del periodismo por sus
artículos y crónicas publicadas en “Opinión Nacional”, de
Caracas; “La Nación”, de Buenos Aires, y “El Partido
Liberal”, de México.

Martí fue un luchador social adelantado a su época, que
destacó por su gran intelecto que le permitió aportar en
diferentes áreas de la cultura latinoamericana.

Trabajó como periodista, ensayista y poeta; fue diplomático de
varios países, también incursionó como profesor de Lengua
Inglesa, Literatura Francesa, Italiana y Alemana, así como de
historia de la filosofía.

Políglota, también destacó como crítico de arte y
literatura, lo mismo que de traductor y renovador de la lengua.

El 2 de octubre de 1884 inició su colaboración en el plan
insurreccional Gómez-Maceo, pero lo declinó ya que no estaba de
acuerdo con los métodos empleados para la dirección de
personas.

Para 1887 creó la comisión ejecutiva de la cual fue presidente
y se encargó de dirigir las actividades organizativas con los
revolucionarios.

Uno de sus principales aportes fue redactar, en 1892, las Bases
y los Estatutos del Partido Revolucionario Cubano; ese mismo año
resultó delegado de dicha organización y fundó el periódico
“Patria”, órgano oficial del partido.

En los siguientes años realizó una gira internacional para
encontrar apoyo económico y político que sustentara su guerra de
independencia con el Plan Fernandina, que se proponía una lucha
corta, sin grandes desgastes y destrucciones para los cubanos.

Un año crucial en su lucha fue 1894, pues redactó y firmó
junto con los coroneles Mayía Rodríguez (1849-1903) y Enrique
Collazo (1848-1921) El Plan de Alzamiento en Cuba, movimiento que
fue descubierto y decomisados sus bienes, pese a lo cual, Martí
decidió continuar la ruta que marcaba.

Un año después firmó “El Manifiesto de Montecristi”, que
consistía en el nuevo plan de guerra, viajó a Cuba para iniciar
los planes de levantamiento, fue ascendido a Mayor General por sus
méritos y servicios prestados.

En sus últimos meses de vida, siguió organizando y detallando
el levantamiento, firmó la circular “Política de Guerra”,
enseguida confirmó la estrategia que se seguiría en el comunicado
“Circular a los jefes y oficiales del Ejército
Libertador”.

De acuerdo con la fuente, Martí murió el 19 de mayo de 1895,
durante una batalla en la provincia de Dos Ríos, con una “herida
en la mandíbula, otra en el pecho y la tercera en un muslo, sin
que los cubanos lograran rescatar su cadáver”.

Su cuerpo sin vida fue “conducido a Remanganaguas.
Identificado el cadáver como el de Martí, es llevado a Santiago
de Cuba, donde fue expuesto, y por fin enterrado, el 27 de mayo
siguiente”.

De su obra destacan las publicaciones “Ismaelillo”, “La
edad de oro”, “Versos Sencillos”, “Versos libres”,
“Flores del desierto” y “Nuestra América”.