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Sinfónica de Minería celebra 25 años de remodelación del Auditorio Nacional

  • Viernes 16 de febrero de 2018
  • en Cultura

México.- Con la “Toccata y Fuga en re menor BWV
565”, de Johann Sebastián Bach; “Obertura Solemne 1812”, de
Piotr Ilich Tchaikovsky; “Huapango”, de José Pablo Moncayo, y
“Carmina Burana”, de Carl Orff, la Orquesta Sinfónica de
Minería ofreció anoche un concierto por los 25 años de la
remodelación del Auditorio Nacional, en esta capital. 

Cerca de 200 artistas, entre músicos, coros y
solistas, conmemoraron la transformación arquitectónica del
principal recinto para la cultura y los espectáculos en México,
uno de los más importantes del mundo según diversos medios
especializados.

Bajo el título “25 años de Encuentros. Auditorio
Nacional, Centro de Arte y Cultura”, el festejo contó con la
participación de la soprano Anabel de la Mora, el tenor Víctor
Hernández, el barítono Hugh Rusell, así como el coro EnHarmonia
Vocalis, bajo la dirección de Fernando Menéndez.

La velada arrancó con “Toccata y Fuga en re menor
BWV 565” de Bach (1685-1756), una de las más famosas del
repertorio para órgano y que se ha popularizado en películas,
dibujos animados, videojuegos y hasta música de rock.

De la mano del organista Víctor Urbán, dicha pieza,
una de las sobresalientes del compositor alemán permitió que los
asistentes disfrutaran en todo su esplendor los órganos que posee
el Coloso del Paseo de la Reforma.

Enseguida, la Orquesta, bajo la dirección de Carlos
Miguel Prieto, hizo sonar “Obertura Solemne 1812 Op 49” del
ruso Tchaikovsky (1840-1893).

Al concluir la pieza, el concertista tomó la palabra
para felicitar tanto al recinto, como al fallecido Teodoro
González de León (1926-2016), uno de los dos arquitectos
responsables de la reconstrucción de dicho foro cultural.

“Quiero felicitar al Auditorio y a todas las
personas que han sido responsables, de tantas emociones y
celebraciones que han traído al país y a la ciudad, empezando por
alguien recientemente fallecido, íntimamente ligado con la
reconstrucción de este inmueble, es uno de los dos arquitectos
encargados de ese proyecto: Don Teodoro González de León,
fallecido hace dos semanas”, segundos después, la lluvia de
aplausos se hizo presente por espacio de unos segundos.

Carlos Miguel Prieto agradeció al Auditorio Nacional
porque se invite en especial, a orquestas sinfónicas, “porque
nos permite llegar a un público tan numeroso como ustedes; pues
aquí entre ustedes hay muchas veces el tamaño de otros recintos
en los que tocamos con frecuencia”.

La velada cerró su primera parte con el que es
considerado el segundo himno de México, el “Huapango”, de
José Pablo Moncayo (1912-1958), una pieza que erizó la piel de
muchos de los asistentes.

La segunda mitad y cierre del recital se pudo
escuchar la cantata escénica “Carmina Burana”, de Carl Orff
(1895-1992), que fue un agasajo en la voz de los bel cantantes
invitados.

/afa