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Sobrevive la producción de flor de ornato

  • Domingo 4 de diciembre de 2016
  • en Cultura

Por JUAN JOSÉ ENRÍQUEZ

RAFAEL DELGADO, Ver. (OEM-Informex).- Hasta hace unas décadas
el municipio de Rafael Delgado fue considerado una localidad ciento
por ciento productora de flor de ornato, y entre las especies que
más se siembran se encuentran: la gladiola, azucena y nardo. Pero
la situación económica ha hecho que esa actividad se perdiera,
aunado a que muchos ejidatarios hayan vendido sus parcelas para que
se construyeran complejos habitacionales.

El exrepresentante de los floricultores del mercado de flores de
Jalapilla (Congregación perteneciente a Rafael Delgado), Nabor
Leandro Quirino, reveló que este municipio era productor de flor,
pero la mayoría de los campesinos dejó esta actividad porque ya
no es redituable como negocio.

La gran parte de los productores emigraron a otros estados y
otros más se han dedicado a la actividad de la construcción, es
decir, se han vuelto albañiles o ayudantes de quien todavía
siembra.

“De unos 500 productores de flor en el municipio de Rafael
Delgado, solo han ido sobreviviendo un poco más de 40 productores,
esto por la grave situación económica que nos ha pegado fuerte a
las familias, motivo por el que muchos propietarios de hectáreas e
hijos se han dedicado a otras actividades como
albañilería”.

Recordó que en las décadas de los setenta, ochenta y parte de
los noventa, esta actividad era muy importante, al grado de contar
con un padrón de unos 600 campesinos, pero ahora no llegan ni a
100.

“Todo se fue para abajo, la renta de los terrenos aumentó, la
gasolina, los fungicidas, todo tipo de agroquímicos, por eso
muchos dejaron de sembrar y buscaron otros trabajos. La crisis
económica de 1998 vino acabar con todo”.

Agregó que él tiene la esperanza en que el nuevo Gobierno del
Estado le apueste a esta actividad agrícola y no sólo disponga de
los recursos para sectores que producen chayote, café o caña.

“Ojalá y las dependencias estatales y federales nos apoyen a
bajar proyectos productivos para inyectarle a nuestras siembras y
así sobrevivir un poco más, además de salvar a más familias ya
que su dedicación de generación en generación familiar se han
dedicado a la flor y hoy tienen que dedicarse a otros trabajos como
albañilería y carpintería”.

Subrayó que en todo el estado, Rafael Delgado es el único
municipio que produce este tipo de flor, que utilizan para fiestas,
aunado al aroma que expiden que es rico al olfato del ser humano.
Los únicos que trabajan la tierra en la siembra de estas especies
son los que tienen dinero, y han podido aguantar las crisis.

Refirió que es urgente contar con el respaldo de los gobiernos
federal, estatal y municipal, porque sin los subsidios no se podrá
recuperar esta actividad.

Asimismo, comentó que otro factor que agrava al productor de
gladiola, azucena y nardo, es el costo de los fungicidas, pues tan
solo un litro de ese agroquímico llega a costar mil quinientos
pesos, y sirve para matar las plagas como la mosquita blanca, y una
denominada trips y la roya que acaba con los cultivos de flor.

Expuso que necesitan de fertilizantes, “todos los
agroquímicos que se necesitan para poder trabajar como productores
son muy costosos y estos han elevado sus precios a consecuencia de
los impactos del dólar y más ahora con la llegada de Donald
Trump, las cosas se van a poner más difíciles pues todos los
químicos son extranjeros, no hay laboratorios nacionales que
produzcan los fungicidas”.

Cabe hacer mención que la gladiola tiene algunas variedades, de
las cuales sólo las rojas y blancas tienen mayor demanda, ésta se
vende por gruesa, cada una tiene 114 varas o doce docenas; mientras
que el nardo y la azucena se comercializa por cientos. La gruesa
puede llegar a costar 300 pesos hasta los mil pesos.

Reveló que una hectárea sembrada puede llegar a costar al
campesino cerca de 80 mil pesos, entre el pago de los jornales,
combustible, agroquímicos y demás. Algunos han logrado recuperar
la inversión y otros más superarlos, pero ahora, es poca la
ganancia.

“Ahora un campesino no se baja de los 120 pesos por jornal, y
eso se le debe de pagar, en ocasiones ocupamos hasta 10 personas y
cuando no te va bien, tiene que vender algo para poder cumplir a
tus trabajadores”.

Dijo que la semilla, camote de la gladiola, la siembran y
producen los mismos habitantes; mientras que la azucena se debe de
comprar en Martínez de la Torre o en Minatitlán, el precio
aumenta cada vez más por la demanda que hay de las llamadas
"cebollas" y se debe a que si se siembra nuevo, la cosecha saldrá
mejor y eso hace que se encarezca el bulbo.

Por su parte, el agricultor y actualmente presidente de los
floricultores Eduardo Baltazar reconoció que se ha tenido una
caída de al menos 40 por ciento en la producción de flor debido a
los fenómenos climatológicos que han venido afectando a la
zona.

Explicó que cada semana producen más de 400 rollos de flor,
cada uno con 5 gruesas, pero con las suradas e intensos fríos se
ha perdido el 40 por ciento o más.

Indicó que son varios los proyectos que tiene para ofrecer a la
población, uno de ellos el de concretar el mercado de flores,
lucha que se viene realizando desde hace años y que ahora el
alcalde Arturo Camarillo los pretende despojar para construir un
Centro de Atención Múltiple.

Dijo que no están en desacuerdo en que ese sector de niños con
capacidades diferentes se les apoye, pero deben buscar otro predio
donde edificar ese inmueble.

Este terreno lo gestionaron los campesinos ante la Secretaría
de Finanzas en tiempos del ex alcalde Martín Sánchez Nolasco,
pero el Gobierno lo dio al Ayuntamiento por puro trámite.

Explicó que existe un anteproyecto de edificación del mercado
de flores y que una vez logrado permitiría albergar ahí a los
productores de gladiola, nardo, montecasino y azucena no sólo de
este municipio sino de varias partes de la región y otros
estados.

Por lo anterior, expuso que una de las necesidades es gestionar
proyectos productivos que permitan a las familias allegarse un
recurso y no depender sólo de sus cultivos, y recientemente vienen
trabajando con tres invernaderos que se lograron gestionar.

Comentó que la flor les representa a las familias un ingreso
importante, ya que se comercia en Oaxaca, Tabasco y Chiapas en el
caso de la gladiola, y a Puebla, Guadalajara, DF y Monterrey la
azucena, pero sí es importante que cuenten con otras fuentes de
ingreso para que no dependan solo de ello.