abc Radio


La dama de negro en el Teatro Metropólitan

  • Miércoles 31 de mayo de 2017
  • en Teatro

POR JASSEL LOMELÍ La dama de negro se vestirá de gala el
próximo 29 de julio en el Teatro Metropólitan de la CDMX, con
motivo de sus más de seis mil representaciones a lo largo de 23
años ininterrumpidos en la escena mexicana.

Ahí develarán una placa conmemorativa en el marco de una
ceremonia que contará con alfombra negra.

Pero, ¿a qué se atribuye el éxito de esta puesta en escena?
¿Qué es lo que lo que hace que se distinga entre las otras? Las
opiniones pueden resultar diversas, sin embargo, algo digno de
aplaudirse es la calidad actoral de los protagonistas.

Desde sus primeros años de estreno en los que el primer actor
Germán Robles y Rafael Perrín protagonizaron la historia de
Arthur Kipps (Robles) quien vive atormentado por una trágica
experiencia que atravesó durante su juventud, por lo que escribe
su historia y contrata al director de teatro John Morris para
escenificar su historia y con ellos alertar a las personas.

Previo a salir a escena, Odiseo Bichir y Ernesto D’Alesio
conversaron en exclusiva con EL SOL DE MÉXICO sobre el éxito de
este montaje.

“La adaptación tiene un encanto muy particular y es que la
protagonista principal, la estrella de esta temporada legendaria de
éxito inusitado es un espectro que no le cobra al productor, tal
vez ese sea un aliciente para iniciar una aventura así, y es que
nadie esperaba que en su primera ronda de funciones, allá en el
teatro Arlequín, enfrente del Monumento a la Madre, justamente
fuera una madre vengativa la que causara tanta expectación,
emoción y ese enorme interés  por acudir a las funciones”,
dijo Odiseo. TERROR DEL BUENO

Desde el inicio de la función se vive un ambiente sobrio y
oscuro, en el que se puede percibir el ente de una mujer
atormentada, que todo aquel que la ve desatará una terrible
maldición.

Los dos actores haciendo uso de la imaginación logran
transportar al público desde sus butacas a los asientos de un
tren, incluso a un viaje en carreta a los pantanos que cubren por
las noches el cementerio que rodea a la mansión de Eel Marsh, todo
esto con una escenografía muy sencilla, en donde los únicos
objetos presentes son un baúl y tres sillas.

Y es que realizar esta puesta en escena no es nada fácil, cabe
resaltar la excelente precisión en los tiempos de los actores,
pues son ellos mismos quienes colocan de manera estratégica los
instrumentos en el escenario para efectuar cada una de las
escenas.

“Interpretarla es sumamente difícil. Es un trabajo muy
cansado tanto física como emocionalmente debido a las transiciones
entre un personaje y otro”, indicó Ernesto D’Alessio. Agregó
que se trata de un tema fuerte que toca fibras sensibles al
espectador, además de que juega con las emociones, los miedos y
las fobias, lo que provocando que el público se envuelva en el
misterio y la trama de la historia. “Además de la fascinación
que existe en la cultura mexicana por las tradiciones y del gusto
por el terror que coincide con el mismo placer en otras naciones
cuando se nos cuentan desde pequeños estas historias de
aparecidos, maldiciones y espectros, tenemos aquí leyendas como La
Llorona, que fueron inmortalizadas a nivel popular”, relató el
talentoso Odiseo Bichir.

Ernesto explicó que para él es como si se tratara de un
premio, pues recordó que cuando la vio por primera vez La Dama de
Negro, que fue cuando estaba a punto de iniciar su carrera como
cantante, sin embargo se inclinó más por la actuación y el hecho
de trabajar actualmente en esta puesta en escena le resulta todo un
honor. QUÉ TIEMPOS

“Cuando yo vi La dama de negro en el teatro Arlequín ni
siquiera pensaba en ser actor. Yo fui a ver a don Germán Robles,
cuando el aún estaba y Rafael Perrín hacia el personaje que yo
hago ahora”, y explicó que, “fue una obra de teatro que se me
quedó muy marcada porque había sido muy distinta a todas las
obras de teatro que había visto hasta ese momento”, aseguró.
Además, la particularidad del género es un tema que se
encuentra  arraigando en las tradiciones mexicanas, por lo que
“el público mexicano responde de manera espectacular, leal y
fiel a las historias de terror”, comentó por su parte Odiseo
Bichir.  “Veintitrés años de temporada ininterrumpida son
históricos en las páginas del teatro en México. En la lengua
castellana es todo un fenómeno”, explicó admirado.

Ambos artistas adjudican que la escenificación también ha
tenido gran respuesta del público debido a la cultura de nuestro
país, en donde se mira de distinta forma “la vida después de la
muerte”.