abc Radio


Una guía para tranquilizar el alma

  • Domingo 19 de marzo de 2017
  • en Cultura

Roberto Rondero

¿Sufre de caos doméstico? He aquí “1, 2, 3, ¡Respira!”
(Ediciones B, 235 páginas), un libro imprescindible para calmar
las aguas, una guía para prevenir, desde el mindfulness, no solo
las pataletas de nuestros hijos sino también las nuestras, escrito
por la trabajadora social clínica, escritora y madre Carla
Naumburg (“Parenting in the Present Moment”).

Escrito para niños de tres a 10 años, “1, 2, 3,
¡Respira!” ofrece soluciones reales para ayudar a los padres y a
sus hijos, a gestionar de forma consciente los retos diarios, a
través de divertidos juegos, actividades y ejercicioes que
contiene.

NO PERDER LA COMPOSTURA

Para Susan Kaiser Greenland, autora de “The Mindful Child” y
cofundador de Inner Kids, “este libro es un regalo a los padres
sumamente atractivo y fácil de comprender, que ofrece formas
sencillas y, al mismo tiempo, significativas de activar el
mindfulness personalmente y con los niños”:

Por su parte, Hunter Clarke-Fields, licenciada en arte,
profesora de yoga y fundador de Hunter Yoga, opina así: “Es un
libro claro, serio y divertido. Este libro sincero y maravilloso
nos ofrece maneras de incorporar el milagro del mindfulness a
nuestra familia. ¡Un libro que puede cambiar tu vida!”.

Dividido en dos partes, “Adoptar una actitud mental
consciente” y “Compartir el mindfulness con vuestro hijo”, en
“1, 2, 3, ¡Respira!”.

“El mindfulness o atención plena –explica la autora- es un
estado mental, y nuestros hijos solo podrán alcanzarlo por sí
mismos. Cuando tomen conciencia de esto, se convertirá en una
práctica muy valiosa para ellos. “Curiosamente, es probable que
realices alguna actividad con tu hijo y que, mientras tanto, su
mente esté en otra parte, en cualquier lugar menos el aquí y
ahora. No importa. No te rindas y sigue ofreciéndole oportunidades
para desarrollar su atención plena.

De acuerdo con Naumburg, “es importante tener presente que el
mindfulness y las actividades relacionadas nunca deben plantearse
como un castigo. La práctica del mindfulness puede producir
grandes resultados en un breve período de tiempo. En un mundo
ideal, todos seríamos plenamente consciente continuamente, pero la
realidad es que la mayoría no criamos a nuestros hijos en un
monasterio zen.

“El mindfulness es como los músculos: cuanto más los usemos,
más vigorosos se harán. Mientras ayudamos a nuestros hijos a
fortalecer esos músculos, respirar conscientemente les ayudará a
tranquilizarse, averiguar qué está pasando, qué necesitan y
decidir qué hacer a continuación”:

La mayoría de los ejercicios y actividades que se proponen en
este libro puede realizarse en pocos minutos, de preferencia
siempre los padres junto con los hijos.