abc Radio


Violencia familiar no respeta género; hombres no denuncian por vergüenza

  • Martes 14 de febrero de 2017
  • en Cultura

Los hombres experimentan la violencia en la pareja de una manera
más fuerte y con vergüenza debido a que en la sociedad persisten
los estereotipos sobre los roles que deben desempeñar cada
género.

La subdirectora del Atención Psicosocial del Centro de
Atención a la Violencia Intrafamiliar (CAVI), Dulce Ivonne
Velázquez Olivares, explicó en un comunicado que la violencia en
pareja es un problema multifactorial, que no distingue estatus
social, económico, cultural, edad, ni de género.

Refirió que el año pasado la Procuraduría General de Justicia
capitalina atendió 27 mil 949 casos de mujeres víctimas de
violencia en la pareja, mientras que el Centro de Investigación
Victimológico y Apoyo Operativo (CIVA) brindó asistencia a 15 mil
891 personas generadoras de la misma.

Una persona con una baja autoestima percibe la violencia como
algo natural, por lo tanto, la justifica y cuando este tipo de
víctimas reciben atención, la mayoría llegan con un estado
emocional ambivalente y en muchas ocasiones no dimensionan la
condición a la que están sometidas.

La funcionaria advirtió que este tipo de violencia es un
problema generacional pues desde muy temprana edad al hombre y a la
mujer se les inculcan patrones que deberán desarrollar a lo largo
de su vida, desde el color de ropa que deben vestir hasta el rol
que desempeñarán dentro de la sociedad.

Lee también: 

Acusados de violencia familiar no podrán comprar armas en EU

Los factores que hacen a la persona vulnerable y sujeta a una
dinámica de violencia en casos extremos dentro de la relación de
pareja son de tipo psicológico como la baja autoestima; también
inciden la falta de recursos económicos, el tipo de educación y
el entorno socio-cultural, detalló la funcionaria.

Los generadores de violencia  ejercen un control sobre la
pareja a un nivel exacerbado; “observamos que las víctimas
sienten que el discurso que el victimario les emite es totalmente
cierto, y que si no tienen esta dinámica en la relación se van a
perder en el mundo, al igual que sin esta retroalimentación
afectiva sienten que no valen nada”.

Advirtió que en algunos casos de violencia entre parejas que se
pueden denominar disfuncionales, derivan en agresiones físicas y
hasta en la pérdida de la vida, como son los feminicidios, por lo
cual es importante la denuncia para que sean atendidos a
tiempo.

Aunque la mayoría de los casos que atienden son de mujeres,
también hay hombres afectados por ese problema que requieren
asistencia, pues en ellos se pone de manifiesto la vergüenza y una
serie de estigmas propios de su género.

El Centro de Atención a Riesgos Victimales y Adicciones
(Cariva) atendió el año pasado mil 743 casos de hombres víctimas
de violencia de pareja o en el seno familiar, por parte de hijos o
padres, señala la funcionaria.

Explicó que los hombres experimentan la violencia de una manera
más fuerte y sobre todo con mucha vergüenza, porque actualmente
persisten estereotipos que se transmiten de generación en
generación sobre los roles que deberá desempeñar cada
género.

No te pierdas: 

Velázquez Olivares agregó que esos estereotipos se dan más en
poblaciones rurales de la Ciudad de México, como en la delegación
Milpa Alta, donde están latentes ideas como la supremacía
masculina, conceptos como el poder y el dominio sobre la mujer
siguen muy arraigados.

La especialista explicó que algunos signos de que se vive en
una situación de violencia pueden identificarse con el uso de
palabras hirientes, insultos, malos tratos, golpes, chantajes de
tipo económico, amenazas tales como llevarse a los hijos, entre
otros.
La PGJ capitalina brinda servicios
multidisciplinarios a las personas afectadas, hombres o mujeres,
para que reciban apoyo en materia psicológica, jurídica y
médica, entre otros”, apuntó.

La dependencia ofrece
alternativas a quienes resultan afectados por ese fenómeno, brinda
a los agraviados de información, medidas de protección, y en los
casos que es necesario, de albergues especializados, bolsa de
trabajo y alimentación temporal, así como terapias.

Además de la asistencia integral, se cuenta con una red de
apoyo a esas víctimas a través de instituciones públicas y
privadas como las secretarías de Desarrollo Social; del Trabajo y
Previsión Social; Desarrollo Integral de la Familia; Instituto
Nacional de las Mujeres, las Unidades de Atención y Prevención de
la Violencia Familiar, así como los refugios temporales para las
mujeres y sus hijos.

La Procuraduría General de Justicia capitalina puso a
disposición de la ciudadanía los números telefónicos
5345–5248 o el call center 5200 9000, donde el personal del CAVI
brinda asesoría de lunes a viernes de 09:00 a 19:00 horas.