abc Radio


Aaron Hernandez: cinco detalles impactantes sobre la estrella de la NFL que se suicidó

La serie de Netflix, hace fuertes revelaciones sobre la vida del jugador

Rocío Valenzuela | Tribuna de San Luis

De ser una de las estrellas más prometedoras de la NFL pasó a ser un asesino convicto, así fue giro que tomó la vida de Aaron Hernandez, el astro de los Patriotas de Nueva Inglaterra que terminó con su vida a los 27 años.

¡Alerta de Spoilers! Si no has visto la serie, te recomendamos no seguir leyendo ya que esta nota cuenta con detalles relevantes de la serie.

CONTINUEMOS…

Estrenada el pasado miércoles, El asesino oculto: En la mente de Aaron Hernandez nos lleva a los rincones más ocultos de la tormentosa vida de un joven que mientras disfrutaba su ascenso al estrellato fue condenado a cadena perpetua por el asesinato de su amigo Odin Lloyd, jugador de ligas menores de fútbol americano y cuñado de la prometida de Hernandez, Shayanna Jenkins.

A través de distintas versiones y anécdotas contadas por quienes lo conocieron a un nivel más personal como compañeros de equipo, policías, abogados, amigos de la adolescencia y con acceso a llamadas que hizo desde la cárcel, la serie intenta armar el rompecabezas sobre los factores que podrían explicar el lado oscuro y la caída en desgracia de Hernandez.

1. La relación con su padre
El padre, Dennis Hernandez fue jugador de futbol americano, conocido y respetado en su vecindario de Bristol, Connecticut, tanto, que lo llamaban ‘El Rey’, según la serie, fue a quien Aaron le tuvo mayor respeto durante su vida.

Más adelante podemos conocer que la relación entre ambos padres e hijos también tenía un lado oscuro: como algunos relatan, el padre tenía problemas con el alcohol que desencadenaban su lado “violento”.

 

Según explican algunos entrevistados, la vida de Aaron cambió cuando Dennis murió inesperadamente en 2006 mientras se sometía a una cirugía de hernia.

2. El supuesto conflicto con su sexualidad
Uno de los elementos que aborda la serie, y del que ya había sido tema de conversación en 2017 después del suicidio de Hernandez, es su supuesta sexualidad “fluida” y la forma en que trató de mantener oculta para encajar en el modelo de un jugador estrella de la NFL.

La serie plantea la incomodidad que sentía Hernandez con su preferencia sexual era manifestada con arrebatos de enojo e impulsos ocasionalmente violentos.

3. El incidente
El material más interesante de la serie lo aportan las conversaciones telefónicas de Aaron desde prisión cuando estuvo encarcelado mientras se desarrollaba el juicio del asesinato de Odin Lloyd.

Tanya Singleton, una prima que Aaron consideraba como una segunda madre y quien lo apoyó incondicionalmente durante todo el proceso judicial. Su lealtad fue tan fuerte que Singleton, gravemente enferma de cáncer, se negó a testificar sobre algunas evidencias que podía implicar a Hernández en otro caso de homicidio por lo que tuvo que pasar varios meses en prisión por desacato.

4. Un cerebro destruido
Aún después de su muerte, Hernandez seguía generando titulares, una de las noticias que más conmoción causó fue el estudio de su cerebro que presentaba un estado de encefalopatía traumática crónica (CTE, por sus siglas en inglés) similar al de un paciente de 60 años afectado por esa enfermedad degenerativa.

Un día después del suicidio, el abogado defensor, José Báez, persuadió a la familia para que donara el cerebro de Aaron como objeto de estudio en la Universidad de Boston.

La doctora Ann McKee, encabeza el departamento de neurología en la Universidad de Boston, explicó que Aaron Hernández tenía un deterioro inusualmente extenso en sus lóbulos frontales, que son críticos para el juicio y la toma de decisiones.

Los científicos estadounidenses lo consideran el caso más grave jamás registrado en alguien de su edad, “Este sería el primer caso que hemos visto de ese tipo de daño en un individuo tan joven”, califica McKee.

5. Más acusaciones
A pesar de que Aaron Hernandez se encontraba en prisión condenado a cadena perpetua por el asesinato de Odin Lloyd, sin esclarecer el móvil, no fue el único crimen en el que estuvo implicado.

En julio de 2012, Daniel de Abreu y Safiro Furtado, dos inmigrantes de Cabo Verde, fueron asesinados a sangre fría a bordo de un auto en la ciudad de Boston.

La policía no tenía ninguna pista para esclarecer el crimen hasta que empezaron a analizar detalladamente el rastro de las víctimas la noche de su muerte, todo eso los llevó en una grabación de seguridad en un centro nocturno en donde también estuvo Aaron Harnandez con Alexander Bradley, un hombre acusado de varios crímenes y que se relacionaba con el deportista por aquella época.

Según el testimonio de Bradley, Hernandez se molestó con uno de los hombres cuando accidentalmente derramó su bebida sobre él, el jugador estalló en un ataque de ira, identificó a los dos hombres en el interior de un vehículo cuando ambos vehículos se detuvieron en un semáforo, fue ahí cuando Aaron sacó una pistola de la guantera y les disparó a quemarropa.

Para este juicio contó con la defensa del popular abogado José Báez, que logró la absolución de Hernández gracias a su habilidad para desmontar los argumentos de Bradley.

Trágico desenlace
Cinco días después de la absolución por doble homicidio, Aaron Hernandez fue encontrado colgado de una sábana en su celda, siendo trasladado al hospital donde murió.

Durante poco más de tres horas, vemos como todos los participantes en la serie tratan de entender cómo una joven estrella del fútbol americano, que lo tuvo todo al alcance de la mano, terminó como un asesino convicto y suicida. Y esa es la duda que sigue en el aire…

Con información de BBC