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El Calderón vibrará con duelo digno de titulo

  • Miércoles 1 de febrero de 2017
  • en Deportes

El estadio Vicente Calderón seré sede de una vibrante eliminatoria correspondiente a las semifinales en la Copa del Rey de España. Será enésimo desafío entre Atlético de Madrid y Barcelona.

También será una prueba de vitalidad, así como un reto entre Antoine Griezmann y Lionel Messi. Un partido con mayúsculas, repetido 18 veces en los últimos cinco años y en el que ahora se enfrentarán por el pase a la final.

Ni siquiera las dudas y la irregularidad que ha ofrecido el Atlético durante los últimos tres meses, y que ha sufrido el Barcelona en momentos puntuales de la temporada, reducen el atractivo, el interés y el nivel de un choque que enfrenta a los dos últimos campeones de la Liga española y a dos serios candidatos a la Champions League.

La eliminatoria exige la mejor versión de ambos conjuntos, dolidos por sus dos últimos empates en la Liga española, el Atlético con un partido horroroso contra Alavés; y el Barcelona bajo polémica debido al gol que no le fue concedido frente al Real Betis.

El duelo de ida, aunque aún queden los 90 minutos de la vuelta en el Camp Nou, no admite lapsus ni concesiones. Hay una final en juego, una exigencia para ambos equipos, diseñados para pelear por todo y sin excusas contra cualquier rival, por mucho que su momento actual no sea el mejor.

Con sólo una derrota en sus últimos 10 partidos, pero con algún encuentro muy por debajo de su nivel, como el del sábado, el Atlético mantiene sus altibajos y su dependencia a Griezmann, goleador en cinco de los último siete encuentros y el líder ofensivo del equipo.

También lo será hoy en el cuadro titular del técnico Diego Simeone, que lo acompañará en la delantera con Yannick Carrasco; un ataque de velocidad y desborde.

El francés suma 14 tantos en lo que va de la temporada; el belga acumula 10, aunque sufre una racha de ocho encuentros consecutivos sin hacerse presente en el marcador.

Enfrente, el Barcelona llega al duelo sin Andrés Iniesta ni Sergio Busquets, y después de un enfrentamiento complicado con el Real Betis, un encuentro presidido por su mal juego, pero también por un error arbitral que ha puesto sobre la mesa la necesidad de utilizar la tecnología para acabar con los llamados goles fantasma en el futbol español.