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El boxeador “Pantera” Nery pulverizó al nipón Yamanaka

El mexicano Luis “Pantera” Nery estremeció la Arena Shimazu la noche del martes (amanecer del mismo día en suelo azteca). El muchacho tijuanense de 22 años y barba crecida demostró que es un peleador fuera de lo común al resistir los mejores golpes del héroe local Shnsuke Yamanaka y someterlo a una lluvia de misiles, especialmente en el cuarto y definitorio round, para terminar abruptmente con su largo reinado de casi seis años como campeón universal gallo del WBC y llevarse el cinto verde y oro a su la frontera bajacaliforniana.

Nadie creia en Japón que Yamanaka (ahora con 27-1, 19 KOs y dos empates), de 34 años, sufriera una derrota tan desastrosa por la vía rapida, cuando él era el que desmantelaba a sus adversarios, cinco de los cuales eran compatriotas de Nery.

El combate de zurdos invictos terminó como se preveía, en forma violenta, pero fue el “Pantera” Nery (24-0, 18 noqueados), quien se coronó a los 2’29’’ del cuarto round para hacer estallar en júbilo a una docena y media de mexicanos que vinieron a kyoto.

Yamanaka atrajo poderosamente la atención de la fanaticada boxìstica y el periodismo deportivo nipones porque estaba a punto de igualar la marca de Yoko Gushiken, de 13 defensas venturosas. Pero la potente pegada de Nery lo impidió.

En el primer round, Yamanaka, con ventaja en estatura, mantuvo su distancia con un boxeo sobre piernas y tirando jabs, y asestó una combinación. A partir del segundo asalto, Nery se lanzó más al frente pese a ser golpeado y sus puños comenzaron a llegar en mayor cantidad gracias a su velocidad y actitud inteligente de no entregarse a los cañonazos del nipón.

A continuación, Nery se dedicó a pelear con furia, pero con prudencia, con una guardia alta y segura mientras que Yamanaka se lanzaba al combate sin una guardia sólida.  Ese fue el factor decisivo para que Nery impactara sus letales obuses.

En el tercero y el cuarto episodios, Nery se mostró más seguro y forzó los intercambio en forma fulgurante. Así sobrevino el desenlace en esa cuarta ronda, cuando Nery se fue encima del todavía campeón para asestarle impactos en forma de opers, volados y ganchos que lastimaron a Shinsuke y lo hicieron andar sobre pasos vacilantes de un lado a otro del ring.
ENTRARON RÉFERI Y ENTRENADOR

Luis acosó a Yamanaka hasta la zona de las cuerdas y disparó una descarga cerrada. Fue el momento en que el entrenador de Shinsuke se metió al ring y coincidió con el réferi canadiense Michael Griffin, para detener las acciones. De inmediato, el mexicano estalló en júbilo y Shinsuke lloraba mientras era abrazado y conducido de regreso a su rincón. Nery comprobó que es un barretero inteligente. El joven de Tijuana hizo su primera pelea fuera de México y cortó el reinado de Yamanaka a los cinco años y siete meses. (Hisao Adachi)