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El París Saint Germain, aniquiló al Anderlecht, 4-0

  • Miércoles 18 de octubre de 2017
  • en Futbol

Neymar, Edinson Cavani y Kylian Mbappé, un tridente que comienza a cobrar tintes de histórico en el París Saint Germain, aniquiló al Anderlecht, que cayó goleado 4-0 en el encuentro correspondiente a la fecha 3 de la Champions League, tras la cual, el conjunto francés quedó a un paso de los octavos de final.

La ya bautizada como NCM firmó una actuación digna de los grandes, capaces de doblegar a un adversario sin necesidad de ser netamente superior, a base de eficacia, ese instinto entre condundente y displicente que tienen quienes se siente superiores.

Entre los tres han logrado nueve de los 12 goles que el París Saint Germain ha conseguido en los tres primeros partidos de la Champions League, una seña de identidad que le otorga el aura de los favoritos, que les convierte en temibles para los rivales. Sin haber concedido un solo tanto en contra.

Como ante el Bayern Múnich, en la segunda jornada, el París Saint Germain anotó con sólo tres minutos de juego. Ya olía a goleada cuando Mbappé aprovechó un gran centro de Marco Verratti para definir con un tiro que pasó entre las piernas del portero Matz Sels.

No se doblegó fácilmente el Anderlecht, un rival bravo, pero muy inferior a los franceses. Incluso tuvo tres ocasiones en apenas un cuarto de hora, pero ni Sven Kums, ni Henry Onyekuru, ni Lukasz Teodorczyk tuvieron la misma sangre fría que el rival, que, no obstante, dejó entrever una debilidad defensiva que pudo deberse a la ausencia de Thiago Silva, quien no alcanzó a recuperarse de una lesión.

Al borde del descanso, al minuto 44, Neymar dividió la defensiva del conjunto belga, disparó contundente desde el borde del área, el balón, mal rechazado, llegó a la cabeza de Mbappé, quien sirvió para que Cavani sólo tuviera que enviarlo a la red.

Sin brillo y 2-0 al descanso. La firma de los grandes. Un guion que no cambió en el segundo tiempo. Trabajo de hormigas frente a pisadas de elefantes.

Faltaba el gol de Neymar, que llegó al minuto 66, en un tiro libre bien colocado, un gol astuto, de esos que parece que quien los hace sabía el futuro 10 segundos antes, que la barrera del Anderlecht saltaría y dejaría bajo sus pies un hueco que el portero no iba a anticipar y, por ahí, como si nada, el balón encontró el camino a la red.

Así fue para que el brasileño culminara el trabajo, casi burocrático si no fuera porque tiene el brillo de las estrellas.

No hubo mucho más. El Anderlecht se lanzó en busca del gol del honor y Onyekuru estrelló un remate al poste. Pero los belgas carecen de la chispa que le sobra al París Saint Germain.

A la fiesta se unió Ángel Di María, quien sustituyó a Cavani, y quien no celebró su gol como si el argentino no se sintiera parte de la alegría que vive.