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México en el 86: Los mariachis callaron otra vez

  • Jueves 15 de marzo de 2018
  • en Futbol

La celebración del Campeonato Mundial de Futbol de 1986 había sido otorgada a Colombia, pero el país sudamericano no pudo cumplir con los requisitos del Cuaderno de Cargos que ordena la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA), por lo que la sede fue transferida a México. La escuadra Tricolor tuvo una aparente etapa de preparación como nunca la había tenido, sin embargo, a la hora buena, se le escapó la oportunidad de colarse a sitios estelares del evento.

El 31 de mayo de 1986 México se convirtió en el primer país de la historia en servir como sede en dos certámenes de esta talla y en esta ocasión enfrentó en la primera ronda a Bélgica, Paraguay e Irak, en octavos de final a Bulgaria y en cuartos de final a la poderosa Alemania, que a la postre resultaría vencedora en serie de penaltis.

Pero la aventura en tierra propia para el Tricolor arrancó el 3 de junio, en la cancha del estadio Azteca. En medio un ambiente festivo y con un sol a plomo, el equipo mexicano sumó su primer triunfo en un debut en los eventos mundialistas, al derrotar a la Bélgica de Jean Marie Pfaff, al son de 2-1, con goles de Fernando Quirarte y el Pentapichichi, Hugo Sánchez. Por los europeos descontó Erwin Vandenbergh.

Con el primer triunfo, la escuadra nacional saltó al segundo cotejo en el mismo coloso de Santa Úrsula con mayores bríos y todo pintaba para que los pupilos de Bora Milutinovic acabaran a los sudamericanos, pues a los tres minutos de juego ya ganaban 1-0 con una anotación de Luis Flores. Sin embargo, a falta de cinco minutos, la historia vivió momentos desagradables, pues el empate llegó por conducto de Julio César Romero “Romerito”, y cuando el partido agonizaba se marcó un penalti en la persona de Hugo, sin embargo, en el cobro, Roberto Fernández le atajó el disparo al jugador del Real Madrid y la igualada se decretó finalmente.

Para el tercer juego, nuevamente la gente se le entregó a los verdes, y por medio de Fernando Quirarte, estos ganaron 1-0 a Irak, equipo que se le complicó de más en el cotejo.

Los octavos de final llegaron y el rival en turno fue Bulgaria. Fue en ese cotejo donde el orbe entero pudo contemplar uno de los goles más hermosos de las Copas del Mundo en la persona de Manuel Negrete, quien de media tijera, en los linderos del área búlgara se mandó un golazo al cruzar su disparo y dejar sin oportunidad al arquero Borislav Mihaylov, quien minutos más tarde recibiría el segundo en contra, pero ahora de Raúl Servín. Triunfo categórico, pero que no sirvió para que México se quedara en la Ciudad de México, sino que su partido de cuartos, ante Alemania, se llevó a la Sultana del Norte.

En el estadio Universitario, mexicanos y teutones se enfrascaron en un duelo sin tregua, con serias aproximaciones, pero sin hacerse daño en los 90 minutos reglamentarios ni en los 30 del añadido. Se fueron a los penaltis y ahí, después de que Manuel Negrete marcara, Fernando Quirarte y Raúl Servín erraron sus disparos y el sueño de llegar a las semifinales se quedó en el aire. México quedaba eliminado de la justa organizada por él mismo, nuevamente.