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Grande José Garrido en la corrida de Bilbao

  • Viernes 25 de agosto de 2017
  • en Deportes

El matador de toros extremeño llegaba a Bilbao como máximo triunfador de las pasadas Corridas Generales, donde salió a hombros y cortó tres orejas. Lo hacía dentro del cartel más rematado de la feria, junto a Julián López el Juli y Alejandro Talavante, frente a astados de la divisa salmantina de Garcigrande.

El primer ejemplar de José Garrido tuvo nobleza y humillación, aunque careció de la raza y la transmisión que hubiera propiciado que las buenas tandas por el pitón izquierdo tuvieran el calado que merecían en el público. El extremeño estuvo muy lúcido con él. Nunca le tocó la muleta en series en redondo de una gran estética. Supo darle al de Domingo Hernández los tiempos necesarios para que respirara y no se acabara pronto, pero cuando se vio podido hacia el final de faena, empezó a gazapera, haciendo muy complicada la ejecución de la suerte suprema. Una estocada desprendida en la suerte de recibir al segundo encuentro arrancó los aplausos en el tendido, que sacaron a saludar a un torero al que quieren y esperan.

No pudo satisfacer las ganas del público de ver a José Garrido en la dimensión del año pasado. Tras un saludo de capote vibrante, con dos faroles y varias verónicas de rodillas, el toro se orientó y arrolló en los viajes, haciendo muy complicado estar delante. El joven matador quiso justificar su presencia en un cartel con dos máximas figuras y nunca le volvió la cara al toro. Gran disposición la que exhibió el extremeño José Garrido, tratando de sacar agua a como diera lugar de un pozo que nunca la tuvo. Mucha raza ante nulas opciones.

INTENTÓ DE TODO

El primer toro de la tarde fue un Garcigrande descastado, deslucido y sin clase. El Juli lo intentó por los dos pitones, haciendo gala de su gran técnica y buen oficio pero las condiciones del toro imposibilitaron cualquier opción de triunfo. Mató de una estocada desprendida. Su segundo toro, de Domingo Hernández, tuvo las virtudes de la humillación y la profundidad, pero le faltó transmisión. El Juli lo cuajó en un par de series templadas, con muletazos largos sobre la mano derecha. Se fue apagando el de Domingo Hernández y disminuyó la intensidad de la labor del madrileño que emborronó su magnifica actuación con la espada.

 

RESULTADO

El Juli, silencio y ovación con saludos. Alejandro Talavante, ovación con saludos y silencio. José Garrido, ovación con saludos tras aviso y silencio.  José Garrido regresó a Bilbao tras su triunfo contundnete del pasado año.