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Sebastián Cordova disfruta su momento

  • Alejandra Trujillo
  • Viernes 18 de octubre de 2019
  • en Deportes, Futbol

Cuando se piensa en las figuras de un club como América, puede que lo primero que traiga la mente sea a grandes figuras extranjeras. Argentinos, brasileños, chilenos, toda una variedad de futbolistas foráneos que han desfilado por el Nido y dejaron su huella particular.

Sin embargo, existe un selecto grupo de jugadores que se hicieron en Coapa, triunfaron y se inmortalizaron en dicha institución, ya sea para terminar ahí su carrera o bien, dar el salto al futbol del viejo continente.

Hoy, el turno de brillar es para Sebastián Córdova, un joven de 22 años que tuvo que dejar muy joven su natal Aguascalientes y llegar a la capital con la firme convicción de ver cristalizado su sueño, mismo que hoy vive.

“Estoy muy feliz y agradecido por todas las oportunidades que me han dado. Todo comenzó a los 14 años que me vine para acá. Estuve en Sub-15 y Sub-17 con América; me tocó ir a Oaxaca seis meses, regresé, fui a Necaxa otros seis meses y luego volví a América. Soy muy feliz”, confesó sonriente durante una amena charla con ESTO.

Cuando Córdova echa el tiempo atrás y recuerda como inició todo, se le mira satisfecho, convencido de que cada paso dado tuvo una razón de ser y que aceptar la propuesta que Jesús Ramírez le hizo fue lo mejor que le pudo pasar en la vida.

“Fue en unas visorias que se llamaban ‘El Campo de los Sueños’ de la Liga BBVA. Ahí fue Chucho Ramírez, él era el visor. Fueron a Aguascalientes, ahí me vio, me pidió mis datos; después de un mes me habló, no me tocó ir a una gira por España, pero me dijo que si quería jugar en América y le dije que obviamente sí. Así fue como llegué a la capital desde los 14 años”, rememoró.

Para un jovencito de 14 años no era una determinación sencilla dejar todo para mudarse a la Ciudad de México y luchar por sus objetivos. Atrás quedarían los amigos, la escuela y su propia familia, la cual Sebastián reveló que no fue un impedimento para mudarse, por el contrario, siempre le brindaron el apoyo necesario.

“En sí convencerlos (a sus familiares), no. Yo dije que me quería ir, pero ellos dijeron ‘Ijole, a ver. Te vamos a dejar ir’. Al estar acá, me costó un poco la adaptación al principio, pero pasó el tiempo necesario y fue todo muy bien”, reconoció.

DESTINO PINTADO DE AZULCREMA

Los azares del destino le pintaron el camino a Sebastián Córdova de diferentes tonos. Por un momento, el rojo y blanco de Necaxa apareció en su sendero, pero al final, el azulcrema terminó por imponerse y marcar la pauta de su actualidad.

“Sí fui a visorias de otros equipos. Estuve en Necaxa desde muy chico, pero en cuanto  Chucho Ramírez me dijo que si quería jugar en América, le dije que obviamente, al mejor equipo de México seguro iba a venir”, dijo sin dudarlo.

Cierto es que el debut de Córdova en la Primera División fue con los Rayos; sin embargo, desde que volvió a Coapa, su mentalidad fue clara: sobresalir a como diera lugar.

“Fue muy complicado. Tuve que salir por circunstancias y debuté en otro equipo. Ya que regresé, la mentalidad es otra y quiero ser siempre el mejor, busco ser el primero en todos los entrenamientos. Es difícil porque en América buscan mucho jugadores muy buenos y tienes que sobresalir bastante, gracias a Dios lo he hecho y me siento feliz por eso”, sentenció.

Hoy, Seba vive lo que siempre soñó.  La nueva joya de América está consolidada como uno de los estelares del club, ya es considerado para la Selección mayor y pareciera cuestión de tiempo para que el viejo continente le abra las puertas.

MENTALIDAD DE CAMPEÓN

Sebastián Córdova tiene muchas fortalezas en su futbol. Ha demostrado buen golpe de balón con ambas piernas, visión de campo, agilidad para decidir la mejor jugada y contundencia cuando le toca estar frente al arco. Sin embargo, las virtudes del canterano americanista no se limitan a tener la pelota en los pies, también mentalmente es fuerte y eso se ha notado al estar rodeado de figuras de la talla de las que tiene América en su plantel actual y aún así, sobresalir en esa competencia interna.

“No es nada fácil. Estoy muy orgulloso por los compañeros y amigos que tengo. Es una competencia interna muy sana. Miguel (Herrera) pone al que mejor ande y nosotros damos lo mejor de cada quien en los entrenamientos para que él decida. Estoy feliz de compartir cancha con esta clase de jugadores”, compartió con El Diario de los Deportistas.

Esa mentalidad de Sebastián fue reconocida de inmediato por Miguel Herrera, técnico que confió en él para dejarlo en el club a su regreso del préstamo con Necaxa y a quien el propio mediocampista le agradece la oportunidad.

Siempre ha sido un entrenador de mucha confianza, habla con los jugadores y lo ha hecho varias veces conmigo. Yo también vine con buena mentalidad de que aquí en América tengo que sobresalir y hacer bien las cosas, las oportunidades que me dio no las desaproveché. Muy agradecido con él también”, manifestó.

Una muestra de su estabilidad emocional y mental fue el golpe que recibió en el Clásico Capitalino contra Pumas. Una dura entrada sobre Juan Pablo Vigón le valió ver la tarjeta roja en el primer tiempo. Una vez cumplido el castigo, Miguel Herrera lo dejó en la banca contra FC Juárez, cosa que le propició a Córdova una sacudida de la que días más adelante se levantaría al dar una de las mejores actuaciones de su carrera en el Clásico contra Chivas.

“Muy feliz. Nunca me lo imaginé. Después de la expulsión de Pumas, siguió el partido de Juárez en el que no jugué, fui a la banca y mi cabeza se empezó a mover. Sabía que venía Chivas y quería saber que iba a pasar, si me iban a meter o no. En cuanto supe que iba de titular, un día antes en la concentración me mentalicé para jugar bien y hacer lo que me gusta hacer: jugar futbol. Nunca me imaginé que iba a meter dos goles, estaba preparado para uno, pero dos no. Quedé muy feliz con eso”, culminó.

A LA CONQUISTA DEL TRICOLOR Y EUROPA

El andar de Sebastián Córdova en el futbol profesional lo ha llevado rápidamente al radar de la Selección Mexicana. Hoy, Gerardo Martino ya lo consideró con el Tricolor mayor para la Nations League, en donde pudo debutar en los encuentros contra Bermudas y Panamá.

Para el joven azulcrema, este es un sueño cumplido más y solamente el inicio de algo grande de la mano de una generación de futbolistas que promete bastante.

“Claro. Es un sueño y me da mucho orgullo estar en Selección mayor. Es sólo el comienzo, así que hay que seguirle metiendo e ir para adelante porque esto es creciente. Somos una generación muy fuerte y que ilusiona. Nosotros vamos a trabajar y pondremos todo de nosotros para sacar la casta”, aseguró.

Los más orgullosos de verlo en esta palestra son sus seres queridos, sus familiares que lo vieron partir con solamente 14 años de edad y con quienes este fin de semana podrá compartir su alegría cuando visite su natal Aguascalientes por la visita de América a Necaxa.

Están todos muy felices y yo también. Ahora sí que muy unidos en la familia. Es lo que debes de tener mejor y estar siempre bien con ellos para poder disfrutar. Por supuesto que van a ir. Espero verlos desde mañana un rato en el hotel, el sábado también. Estoy totalmente motivado para el partido”, compartió a ESTO.

SUEÑA CON CALMA

Cierto es que Córdova anhela con ir a Europa en un futuro no muy lejano. La realidad es que hay visores de escuadras del viejo continente que le siguen la pista; sin embargo, sabe donde está parado, quiere triunfar en América y lo demás lo deja en manos de su representante.

“Sobre ese tema, mi representante es el que se encarga de todo eso. Yo estoy muy enfocado ahorita en jugar y disfrutar cada partido. Estoy muy contento en América, pero por supuesto que sí es un sueño ir a Europa”, cerró.