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Un viaje al pasado, con Raymundo Cobo

  • Jueves 20 de julio de 2017
  • en Deportes

POR MARYSOL FRAGOSO
A poco de que inicie la Temporada de Novilladas en la Plaza México que mejor que reconocer el valioso trabajo artístico del maestro de la plástica Raymundo Cobo quien enlaza el grandioso pasado del coso capitalino con el porvenir de los jóvenes diestros que están por torear en la inminente campaña del coso capitalino.

En cuanto cruzó la puerta del encierro de la Monumental Plaza México, pareciera que para Rayrmundo Cobo, el tiempo se hubiera detenido en una fecha: 5 de febrero de 1946. Pintor y escultor taurino mexicano, el maestro Cobo Reyes recuerda como si fuera ayer, la tarde inaugural del coso monumental capitalino en donde en la actualidad lucen varias de sus esculturas entre las que destacan la de Manolo Martínez, así como los bustos del rejoneador Eduardo Funtanet y del diestro Carlos Arruza; amén de las placas donde se grabaron los nombres de los toreros que han cortados rabos.

“Era un perfecto día de toros, un día soleado y sin viento. El primer gerente del coso, Antonio Algara trajo a ´Manolete´ a torear como un incentivo para que los aficionados vinieran a la inauguración de la plaza. La gente llegaba en unos camiones amarillos con el letrero que decía ´Ciudad de los Deportes´. Venían del centro hacia esta zona.

Los autobuses subían gratis a la gente que enseñaba su boleto para entrar a la corrida”,  recordó este hombre acerca de la tan lejana apertura del coso, con una emoción y una memoria tan claras como el agua.

Siguió su relato al llegar a la zona de tendidos: “Había llegado temprano porque venía de ver a ´Manolete´ en el hotel Reforma, donde se iba a vestir de luces.

Eran muchos los que querían estar presentes en la inauguración de la ´Plaza más Grande del Mundo´ que entonces tenía capacidad para más de 49 mil  600 personas sentadas. Para todos era un acontecimiento histórico por eso llegaron muchas más personas que las que tenía agotados los boletos y ante la euforia, rompieron las rejas y entraron a ver la corrida. El paseíllo empezó tarde pero valió la pena por ver partir plaza a los toreros.

El primer espada fue El ´Soldado´ que iba vestido con un terno rosa y oro; ´Manolete´ iba de tabaco y oro; y Luis Procuna de celeste y oro”.

La faceta de escultor de este artista le llevó a conocer a figuras de todos los ámbitos, por ejemplo a los cantantes de los años cuarenta: “De las señoras recuerdo que Lucha Reyes y Lupita Palomera eran de las más escuchadas y entre los hombres, Jorge Negrete, además en el cine la gente, ´se comía sus películas´” y agrega. “Jorge Negrete me consiguió mi primer trabajo en los medios. Fue en un programa patrocinado por H Steele. Yo realizaba los dibujos de lo que ahí sucedía”, nos contó.

Participó en las obras artísticas que adornan el coso y por ello recuerda un pasaje muy especial: “Antes de la inauguración, gente del gobierno fue a visitar la obra, entonces se les acercó un hombre de la porra al que llamaban El ´Negro´ y les preguntó: ´¿Cuándo lleguen los toros de San Mateo dónde los van a poner? Respondieron entonces: ¿Es que no están listos los corrales? Y llamaron a gritos al ingeniero Modesto C. Rolland, a cargo de la obra para que al mando de un ejército de carpinteros acondicionara esas instalaciones en tan sólo cuatro días”, recordó.
PASEO DE LOS TOREROS

El Paseo de los Toreros se ubica en la Macro Plaza de Monterrey también es obra del maestro Cobo Reyes.  Alberga tres esculturas de casi dos metros de altura que representan la trilogía de la tauromaquia en Nuevo León: Lorenzo Garza, Manolo Martínez y Eloy Cavazos. Es autor de la Numismática Taurina que se integró con monedas de los 25 toreros más importantes de la historia, realizadas en oro de 24 kilates. El trabajo lo ejecutó en la ciudad estadounidense de Filadelfia.

“Yo toreaba porque sólo así se transmite mejor el toreo a las obras artísticas. Y sigo viniendo a los toros porque tengo la ilusión de ver a los toreros de hoy y del mañana”,  remató su conversación Raymundo Cobo antes de marcharse de la Plaza México para trabajar en la escultura que realiza actualmente.