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Nuestros antepasados directos no salieron de África

Una investigación en la que participa la Fundación Atapuerca
permitió identificar las primeras evidencias culturales fuera de
África atribuidas a humanos anatómicamente modernos (HAM).

Se trata de herramientas de piedra asociadas a restos de fauna
en un nivel datado por Carbono 14 entre 36 mil y 54 mil años de
antigüedad.

La Fundación Atapuerca señaló que este hallazgo fue ya
publicado recientemente en Scientific Reports, una de las 10
revistas más importantes del mundo en ciencias
multidisciplinarias.

Indicó que los resultados de la datación de este yacimiento
sitúan a Irán entre los primeros lugares habitados por humanos
modernos que, junto con los grupos de homínidos levantinos,
consiguieron por primera vez llegar desde Asia occidental a
Europa.

Agregó que la cueva de Kaldar refuerza así la posición de
Irán en la arqueología paleolítica mundial.

Explicó que la secuencia excavada recientemente en Kaldar
contiene niveles más antiguos con industria musteriense, asociada
generalmente a los neandertales.

Esto, abundó, proporciona evidencias de su sustitución por la
industria baradostiana, similar a la auriñaciense, exclusiva de
los humanos anatómicamente modernos, y supone una ocasión única
de estudiar la transición del paleolítico medio al paleolítico
superior en los montes del Zagros.

La cueva de Kaldar es uno de los ejemplos más antiguos de la
existencia del hombre moderno en esta parte del mundo, y
proporciona datos sobre cómo estas poblaciones sobrevivieron al
clima y a las situaciones medioambientales paleoárticas, nuevas
para ellos.

En el artículo colaboraron 19 autores internacionales, entre
ellos investigadores de renombre internacional como Eudald
Carbonell, profesor de la Universidad Rovira i Virgili de
Tarragona, investigador del IPHES, codirector de los yacimientos de
la sierra de Atapuerca y director general de la Fundación
Atapuerca.

Asimismo, Jan van der Made, del Museo Nacional de Ciencias
Naturales de Madrid; Marcel Otte, de la Université de Liége en
Bélgica; y Thomas Higham, de la University of Oxford en Reino
Unido.

Además participaron Faranak Bahrololomi y Moloudsadat Azimi,
colaboradores del Instituto Iraní de Investigación del Patrimonio
Cultural y Turismo (RICHT), en el marco de su acuerdo de
colaboración con el IPHES.

La reciente investigación y excavación arqueológica en la
cueva de Kaldar está a cargo de un equipo mixto iraní y español,
co-liderado por el arqueólogo iraní Behrouz Bazgir, investigador
predoctoral de la Fundación Atapuerca, y por Andreu Ollé, miembro
-como el anterior- del Equipo de Investigación de Atapuerca en el
IPHES (Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució
Social).