abc Radio


Odisea de médicos por la Amazonía

Una alianza entre el Gobierno brasileño y médicos voluntarios
se ha propuesto la tarea de llevar asistencia a los más remotos
rincones de la Amazonía y aliviar así el aislamiento en que viven
comunidades de indios y pescadores.

En tiempos de crisis fiscal, con sus recursos menguados y escasa
capacidad de inversión, el Gobierno ha reforzado una sociedad con
la organización Expedicionarios de la Salud (EDS), que reúne a
médicos voluntarios dispuestos a sumergirse en los lugares más
inhóspitos.

Una de esas iniciativas se desarrolla durante este mes en
Içana, aldea situada en la región del Alto del Río Negro y a 150
kilómetros de Sao Gabriel da Cachoeira, la ciudad más cercana y
separada de esa comunidad amazónica por una densa selva casi
inexplorada.

"Muchas de las personas que atendemos en Içana son indios que
viven aislados y solo tienen contacto con otras tribus", dijo a Efe
en Içana la coordinadora de EDS, Márcia Abdala, en el marco de
una visita del ministro de Salud, Ricardo Barros, a esa
comunidad.

La aldea tiene unos 500 habitantes, en su mayoría de la etnia
tariana, pero el cacique Gracindo explicó a Efe que en los
últimos días han llegado hasta allí cientos de indios y
pescadores que viven en otras comunidades de la región, en busca
de atención médica.

En la primera de las dos semanas que durará esta expedición,
los 70 médicos desplazados a Içana por EDS atendieron a 800
personas, de las cuales 165 fueron sometidas a cirugías
ambulatorias, en su mayor parte debidas a hernias, cataratas o
bultos carnosos en torno a los ojos.

Las filas frente a las carpas del hospital de campaña montado
en en la aldea aumentaban día a día y la gente de la Amazonía
llegaba a esa aldea aislada por tierra, en barcos, botes y
avionetas, en ese último caso facilitadas por el Ministerio de
Salud y el Ejército brasileño, que participa también en la
iniciativa.

Aunque todo ocurría dentro del mayor orden, había algunas
quejas por ciertas demoras en la atención o por el "abandono" del
Gobierno.

"Ahora están haciendo un gran trabajo, pero ojalá que se
mantenga y que se acabe la histórica omisión del poder público
frente a las poblaciones amazónicas", dijo Almerinda Ramos,
directora de la Federación de Organizaciones Indígenas del Alto
Río Negro.

El ministro Barros explicó que la sociedad con EDS, que se
pretende ampliar a otras organizaciones no gubernamentales, será
un elemento clave para remediar esa situación y también para
lograr la meta de reducir al menos en un 20 por ciento la tasa de
mortalidad entre los niños de hasta cinco años en las comunidades
indígenas para 2019.

Actualmente, en parte por el aislamiento en que viven muchos de
los indios que habitan la Amazonía, ese índice es de 31.28
muertes cada mil nacidos vivos y contrasta en forma "dramática",
según el Ministerio de Salud, con una media nacional de 13.8 cada
mil.

La mayoría de las muertes de los bebés indígenas ocurre
durante el primer mes de vida y un 65 por ciento se debe a "males
evitables" como infecciones, enfermedades respiratorias o
desnutrición, indicó el ministro.

Para reforzar ese objetivo, el Ministerio de Salud entregó esta
semana en la ciudad de Manaus cinco barcos hospitales que
atenderán a comunidades indígenas en la cuenca del río
Amazonas.

Las embarcaciones, de 22 metros de eslora y 7 de manga, están
equipadas para brindar atención primaria y, distribuidos en sus
dos pisos, cuentan con salas para análisis y hasta quirófanos
para la realización de cirugías menores.

Los barcos tuvieron un coste total de 12.2 millones de reales
(3.5 millones de dólares) y mantenerlos en operaciones supondrá
una inversión cercana a los 100 mil reales (29 mil 500 dólares),
lo cual el ministro Barros consideró "barato" en relación al
beneficio.

"Es posible mantener la inversión si el gasto se dirige en
forma correcta", dijo a Efe Barros, quien insistió en que los
recortes del presupuesto público que promueve el Gobierno del
presidente Michel Temer no afectarán el área de la salud.