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Willy, el buzo que tiene el cuerpo inflado y lucha para recuperarse

El extraño caso de Alejandro "Willy" Ramos, un buzo peruano que se dedicaba a recolectar mejillones, ha sorprendido a los médicos pues un accidente en las profundidades le dejó graves secuelas.

Era 2013 cuando Alejandro buceaba a 30 metros de profundidad para hacer lo que más le gustaba: despegar los mejillones, una labor para nada sencilla pues se fijan con fuerza a las superficies. Según narró a BBC Mundo, estaba por salir cuando una embarcación pasó cerca de él y le arrancó la manguera, situación que lo lanzó sin escalas hacia la superficie.

Y es que un buzo debe tener cierto cuidado a la hora de regresar: deben subir por tramos y haciendo paradas por cierto espacio de tiempo para la descompresión. Ese día se arriesgó y volvió a sumergirse a la misma profundidad como una maniobra de emergencia.

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Un bote aliado le prestó una compresora pero sus trabajadores estaban impacientes por irse, lo que hizo que nuevamente Alejandro no pudiera completar la descompresión. Según BBC, el buzo solo pudo completar los primeros 30 minutos de las dos horas que debía dedicarle al ascenso.

Luego Alejandro llegó al hospital “hinchado como un camote”. Ante el caso insólito que enfrentaban los doctores, se le recomendó a Willy hacer resonancias pero el costo que le implicaban lo detuvo. El equipo médico tuvo que trabajar “a ciegas” su condición y recurrieron a la cámara hiperbárica.

Luego de varios meses de tratamiento y sin ver algún resultado, Alejandro empezó a desanimarse.

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Los costosos tratamientos y el saber que los doctores no podían encontrar qué le había pasado a su cuerpo hicieron al buzo pensar en el suicidio. "Casi no salgo a la calle porque me da vergüenza que la gente se pare a mirarme como a un animal raro", confesó a BBC Mundo.

Lo que no sabía es que su pesar estaba a punto de terminar.

Finalmente su caso se difundió en televisión, lo que hizo que el equipo de medicina de la Marina le ofreciera atención gratuita. Hasta ahora solo recibe tratamiento para el dolor pues aún no confirman ni descartan que su condición se deba al buceo.

"Quiero volver a bucear, si es posible. Aparte de mi trabajo era mi hobbie, tal vez por eso me extralimitaba con la profundidad pero desgraciadamente al mar hay que respetarlo", dice Willy.