abc Radio

Gael García Bernal analiza la violencia en los jóvenes con Chicuarotes

Dos adolescentes que trabajan como payasos en microbuses para ganar unas monedas se enfrentan a situaciones de precariedad y falta de oportunidades. Su desesperación y sus ganas de salir del pueblo en el que viven en busca de una mejor calidad de vida los llevará a tomar malas decisiones y adentrarse al mundo de la delincuencia, trayendo consigo graves consecuencias.

De eso trata Chicuarotes, el segundo largometraje dirigido por Gael García Bernal, que está ambientado en el pueblo de San Gregorio Atlapulco, en Xochimilco, con el que presenta una “fábula juvenil”, con una temática cruda, actual y realista.

“La película retoma la fuente verdadera, es un lugar que poca gente conoce, y está en el corazón de la Ciudad de México, tiene un contexto muy aterrizado, pero al final es una invención, un cuento que jamás existió” explica el director en entrevista para El Sol de México.

García Bernal se confiesa orgulloso de su trabajo histriónico, es posible que esa sea la razón por la que el charolastra haya tardado 12 años en contar una historia bajo su mirada, sin embargo, la intención de llevar a cabo esta película nació hace una década cuando leyó el guión de Augusto Mendoza.

La palabra chicuarotes, es el gentilicio de San Gregorio Atlapulco y el nombre de un tipo de chile que se da en el lugar, también se le ha atribuido a la palabra el significado de terquedad, que se puede encontrar mucho en el personaje principal, Cagalera interpretado por el recién ganador del Ariel, Benny Emmanuel.

Mendoza escribió el guión basado en sus vivencias como habitante de Tulyehualco, un pueblo aledaño a San Gregorio, y fue de una recopilación de historias, apodos y rumores que nació la historia enmarcada por la pobreza, violencia intrafamiliar, represión sexual, ausencias familiares y un ambiente desesperanzador que presentan una problemática persistente.

“La falta de esperanza es algo muy duro, creo que ahora ya hay más noción de lo que el futuro va a ser y los jóvenes y las niñas que están dando el salto a cierta vida laboral, saben que el futuro no es tan promisorio, podría decir que hay una sensación distópica a la vuelta de la esquina, parece que estamos aceptando que nos llevo el carajo en todos los sentidos, por falta de creatividad o apertura” considera García Bernal.

Aunque el actor ha mencionado que jamás fue su intención dejar una especie de mensaje moral con la película, considera que es necesario darle visibilidad a estas cuestiones que aquejan al país, siendo las formas estéticas esenciales para generar un cambio.

“Hay que ver esa desesperanza, el cine te ayuda a afrontarlo, a complejizar el problema y encontrar nuevas soluciones, a relativizar las cosas y a derrumbar posturas anquilosadas y extremos ante discursos únicos, la cultura elimina las verdades absolutas en torno a puntos de vista”.

Moloteco (Gabriel Carbajal) y Cagalera, están buscando la salida de su lugar de origen como miles de personas alrededor del mundo, esta situación migratoria, era algo que le interesaba resaltar.

“Existe una narrativa de que naciste en un lugar equivocado, quería retratar que este lugar tiene toda la potencia de ser un paraíso y sin embargo no pueden verlo, esta zona lacustre de la Ciudad de México podría ser el lugar más bello de la tierra, estás en una convergencia interesante casi ancestral y sin embargo no hemos encontrado una armonía, las aguas están completamente contaminadas, hay una fuerte cultura ahí” menciona, el actor de cintas como Amores perros o Y tu mamá también.

Sin embargo, en medio de toda la oscuridad a la que se enfrentan, Sugehili (Leidi Gutiérrez) es para el director, quien da luz de la historia, “ella es la esperanza y una de las voces más acalladas de la historia, las niñas son las que están trayendo una narrativa completamente nueva, emocionante esperanzadora, de lucha y de responsabilidad de salir adelante”.

Finalmente reflexiona, “se asume que estos chicos no son pobres, pero no es la pobreza, esa es la excusa que ellos encuentran, la fuente de todo esto es la falta de amor”.

 

Con la intención de hacer una premier completamente diferente, Gael García, mostró Chicuarotes en un evento íntimo lleno de invitados cercanos y especiales en una chinampa.

Desde el embarcadero de Cuemanco, se leían en las trajineras los nombres de Chicuarotes, Moloteco y Cagalera.

“Qué mitológico es, parece como si todos los canales llegarán a esta chinampa, jamás nos imaginamos hacer una premier aquí” comentó el actor frente al público entre los que se encontraban Natalia Lafourcade quien cantó un tema en náhuatl para la película de su amigo, Diego Luna, Eugenio Caballero.

El actor también recordó sus primeros pasos en la actuación y en la industria y después de agradecer a todos los colaboradores y a los habitantes de San Gregorio Atlapulco, adelantó que en un mes se proyectará al aire libre la película en el pueblo, como forma de agradecimiento.