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La actriz Arcelia Ramírez explora el suspenso y el terror con “Verónica”

Por Adolfo López

El nombre de Arcelia Ramírez es sinónimo de cine mexicano. Su figura y su rostro se han transformado en múltiples ocasiones para dar vida a decenas de personajes  tanto en la pantalla grande como en la televisión.

Formada en el Centro Universitario de Teatro (CUT) de la UNAM, Arcelia pertenece al grupo de Las mujeres sabias que gestó durante sus años de formación al cual pertenecían también Lisa Owen y  Lumi Cavazos, entre otras actrices. Justo en el CUT aprendió la disciplina y la pasión por la actuación que la llevó a incursionar en otros lenguajes con buena fortuna.

Ha trabajado con directores como Arturo Ripstein, Carlos Carrera, Maryse Sistach y Busi Cortés, de los cuales reconoce que han sido sus grandes maestros.

En diciembre cumplirá 50 años, de los cuales ha dedicado más de 30 a la actuación, tiempo en donde también se ha involucrado en otras ramas como la producción y la escritura de guión. Sin embargo, su gusto por el cine mexicano y la actuación la han llevado a protagonizar Verónica, ópera prima de The Visualistas, dupla conformada por Carlos Algara y Alejandro Martínez Beltrán.

La cinta filmada en Bosques de Monterreal, Coahuila, cuenta la historia de Verónica de la Serna (Olga Segura), una mujer que después de la misteriosa desaparición de su antiguo terapeuta comienza a tomar sesiones con una sicóloga retirada (Ramírez) que vive en una casa en medio del bosque.

“El peso de la película lo llevamos Olga y yo; son muchos matices y estados de ánimo ya que los personajes empiezan en un lado y terminan en otro”, comenta la actriz sobre esta cinta que la lleva de vuelta al terror y el suspenso después de Jirón de niebla, película con la que estuvo nominada a los premios Ariel este año.

“Este es un género que tiene reglas muy estrictas y es muy fascinante porque depende de mantenerte en alerta en todo momento”, explica.

Para ella esta cinta  fue oportunidad perfecta para “explorar a fondo el género”. Desde su perspectiva Verónica y Jirón de niebla “son películas que exigen un trabajo del espectador, de atar cabos, de pensar en los enigmas que te plantea la historia, de ahí lo apasionante de participar en estos proyectos”, comenta. Tanto el terror como el suspenso “son géneros que provocan muchas emociones”.