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BID “encantado” de trabajar con Cuba si EU la saca de la Ley Helms-Burton

  • Sábado 10 de diciembre de 2016
  • en Finanzas

WASHINGTON, DC. (EFE).- El presidente del Banco Interamericano
de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno, aseguró que “estaría
encantado” de trabajar con Cuba ya que “las necesidades son
gigantescas”, pero subrayó que no se podrá “avanzar”
mientras siga en pie la ley Helms-Burton que pesa sobre la
isla.

“Me encantaría poder hacer cosas en Cuba, las necesidades en
Cuba son gigantescas”, indicó Moreno en una conferencia en el
centro de estudios Peterson Institute de Washington, sobre la
posibilidad de que el banco multilateral realice proyectos en la
isla caribeña.

Además de las inversiones requeridas en ámbitos como el de
infraestructura, el presidente del BID puso como ejemplo la
necesidad de que haya estadísticas nacionales fiables en Cuba,
“algo básico y que es necesario en cualquier país para el
desarrollo y la creación de instituciones”.

El gran obstáculo para la reintegración cubana en las
instituciones financieras internacionales es la Ley Helms-Burton de
1996, que constituye actualmente la columna vertebral del embargo y
que obliga a los representantes de Estados Unidos (EU) a votar en
contra de la entrada de Cuba en estos organismos.

“Hasta que esa ley sea eliminada, y es una decisión del
Congreso estadunidense, no veo cómo se va a poder avanzar”, dijo
Moreno. Por eso, agregó, todas las grandes instituciones
internacionales de desarrollo y financieras están siendo tan
“tímidas” con Cuba.

No obstante, valoró como uno de los “grandes logros” de la
presidencia de Barack Obama, que dejará la Casa Blanca en enero,
es haber normalizado las relaciones entre Washington y La Habana
tras medio siglo y “romper esta historia de una guerra fría con
Cuba”.

Desde el restablecimiento de las relaciones bilaterales,
anunciado en diciembre de 2014, el Gobierno de Obama ha adoptado
varias medidas para atenuar el embargo comercial vigente desde
1962, el mayor freno para la normalización plena.

Sin embargo, este embargo solo puede ser revocado por el
Congreso, actualmente controlado por los republicanos y que se
muestran firmemente opuestos a suprimirlo.

Asimismo, la llegada del republicano Donald Trump a la Casa
Blanca no parece acelerar el proceso.

El presidente electo amenazó la pasada semana con poner fin al
acercamiento diplomático a Cuba a no ser que el Gobierno de La
Habana firme con él “un acuerdo mejor”, una advertencia que
pone en jaque el futuro del deshielo con la isla, cuyos líderes se
resisten a negociar sobre su política interna.