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Cae 11.11% poder adquisitivo en los últimos tres años, revela estudio de la UNAM

  • Martes 10 de enero de 2017
  • en Finanzas

Aunque en el actual sexenio el salario mínimo de los
trabajadores ha aumentado nominalmente un 12.8%, su poder
adquisitivo real disminuyó 11.11% debido al incremento de los
precios de los productos básicos, afirma un estudio del Centro de
Análisis Multidisciplinario (CAM) de la Facultad de Economía (FE)
de la UNAM.

El documento, basado en un análisis de la
evaluación de los precios que forman la Canasta Alimenticia
Recomendable (CAR) para una familia de cuatro personas –dos
adultos, un joven y un niño– desde 1987 a octubre de 2016,
expone que de enero de 2013 a octubre de 2016 los precios de los
productos básicos subieron un 26.9 por ciento, por lo cual “los
incrementos del salario mínimo son en realidad pérdidas del poder
adquisitivo”.

Esta canasta conformada por 40 alimentos –no
incluye gastos de preparación de los mismos ni renta, transporte,
vestido y calzado– llegó a los $218.06 diarios en octubre del
año pasado, cuando el salario mínimo era de $73.04 al día. “Lo
anterior implica que con un salario mínimo sólo se puede comprar
el 33.5 por ciento de la Canasta”, agrega el documento.

Para adquirir estos productos alimentarios,
recomendados por el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y
Nutrición Salvador Zubirán, se necesitan tres salarios mínimos o
un aumento del 200%, mientras que para alcanzar el poder
adquisitivo de 1987 se requeriría que el salario mínimo fuera de
cinco veces más alto, es decir, un aumento del 400 por ciento.

El análisis plantea que si por una jornada laboral
de ocho horas se paga un salario mínimo, entonces un trabajador
tendría que laborar 23 horas con 53 minutos en la actualidad para
adquirir la CAR, en tanto que en el año 2012 se requería de 20
horas con 38 minutos, y en 1987 de cuatro horas con 53 minutos.

Esta situación, prosigue el estudio, afecta
negativamente las posibilidades de los trabajadores a acceder a una
buena calidad de vida, implica que la población tiene que trabajar
jornadas más largas, en pésimas condiciones, unirse a la
informalidad e incorporar al trabajo a tantos miembros de la
familia como sea posible.

De los 52 millones de personas que conforman el total
de la Población Ocupada en México, al menos el 69.3 por ciento,
es decir, 36 millones, tienen ingresos menores a lo que la
Constitución señala que debería ser el salario mínimo: ingresos
suficientes para satisfacer las necesidades normales de un jefe de
familia en el orden material, social, cultural, y para proveer la
educación obligatoria de los hijos.

El documento también señala que con el incremento
de cuatro pesos diarios al salario mínimo a partir del 1 de enero
de 2017, éste llega 80.04 pesos, pero “el aumento se esfumará
en apenas unos cuantos meses de inflación, considerando la
tendencia que se observa en los precios de productos básicos desde
hace años, pero esta vez agravada por los efectos que tendrá la
liberación de los precios de la gasolina”.

Si los precios no aumentaran y se siguiera el ritmo
de 3.9 por ciento de incremento anual al salario mínimo, los
trabajadores tendrían que esperar hasta el 2044 para que éste les
alcanzara para comer, subraya el análisis de la FE.

/cpg