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China registra crecimiento más bajo en 26 años

  • Sábado 21 de enero de 2017
  • en Finanzas

  • La expansión de su PIB fue de 6.7% en 2016

PEKÍN, China.- China tuvo en 2016 el menor crecimiento de su
PIB (+6,7 por ciento) en 26 años, pese a recurrir a viejas recetas
-gasto público, sector inmobiliario- para reactivar una economía
que también en 2017 seguirá en tasas bajas.

El desempeño del PIB de la segunda economía mundial es
conforme a las proyecciones promedio de 23 expertos consultados por
la AFP y se ajusta a lo esperado por el régimen, que apostaba por
un crecimiento entre 6.5 por ciento y 7 por ciento.

Tras haber crecido en torno al 10 por ciento en los años 1990 y
2000, el aumento del Producto Interior Bruto (PIB) chino se ha ido
desacelerando paulatinamente y ya fue de solamente 6.9 por ciento
en 2015.

En 2016, tras un crecimiento del 6.7 por ciento en cada uno de
los tres primeros trimestres, China registró una pequeña
aceleración en los tres últimos meses del año (+6.8 por
ciento).

Ello fue posible gracias a una “inflación de créditos”,
según Louis Kuijs, del gabinete Oxford Economics, quien destaca
que la deuda china, pública y privada, superaba el 260 por ciento
del PIB a finales de 2016.

Este aumento de créditos, favorecidos por tasas de interés
bajas, ha alimentado un auge repentino del sector inmobiliario y
una fuerte subida de los precios de la vivienda en las grandes
ciudades.

Reactivación presupuestaria

Paralelamente, para evitar un aterrizaje brutal de la economía,
el Gobierno chino ha aumentado el gasto público en
infraestructura.

“Para estabilizar el crecimiento, las autoridades necesitan
financiar estructuras gracias a una reactivación
presupuestaria”, comenta Yang Zhao, analista de Nomura

Así, las inversiones en capital fijo, reflejo del gasto
público en infraestructura, aumentaron del 8.1 por ciento en 2016,
impulsadas por los esfuerzos de reactivación del Gobierno.

Pero ello no ha impedido que la producción industrial china
creciera solamente un 6 por ciento en 2016, un indicador que revela
una reducción persistente de la actividad manufacturera y la
industria pesada, y muy por debajo del 10 por ciento que se
registró hace solamente dos años

La industria china está lastrada por un colosal exceso de
capacidad de producción, en los sectores de la siderurgia, el
carbón o el cemento, y está repleta de sociedades estatales
totalmente endeudadas.

Sin embargo, Ning Jizhe, portavoz de la Oficina nacional de
Estadísticas (BNS) se congratuló de que la economía china -que
representa un 30 por ciento del crecimiento mundial- “gana en
calidad y en eficacia”.

El Gobierno chino intenta estimular el consumo interno, las
nuevas tecnologías y los servicios, así como reestructurar las
sociedades estatales, todo ello en detrimento de las industrias
tradicionales y de las exportaciones, que cayeron un 7.7 por ciento
el año pasado.

Reajuste doloroso

Pero, según la propia BNS, el reajuste económico es doloroso y
la coyuntura que lo rodea, “complicada”.

Las fugas de capitales se intensifican (730 mil millones de
dólares en 2016 según el banco Standard Chartered) y, sobre todo,
las viejas recetas económicas ya no funcionan.

Ante el riesgo de que estalle la burbuja financiera, varias
ciudades han endurecido sus restricciones para la compra de
apartamentos, lo que generará “una ralentización de las
inversiones en el sector”, según Louis Kuijs.

Y ante el aumento de créditos y el riesgo de impagos, “las
autoridades parecen insistir más en la reducción de riesgos
financieros que en mantener un crecimiento por encima del 6.5 por
ciento”, añade.

Entre tanto, el Gobierno debe mantener sus inversiones en
infraestructuras “para intentar compensar la ralentización en el
sector inmobiliario”, advierte por su lado Yan Zhao. (AFP)

(

AFP) (AFP)