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Denuncia la Concanaco una cacería de brujas” en comercios para extorsionarlos

  • Sábado 14 de enero de 2017
  • en Finanzas

La Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios
y Turismo (Concanaco) advirtió que no permitirá a las autoridades
realizar una “cacería de brujas” sobre los comercios para
extorsionarlos y sacar provecho de la coyuntura por el incremento
en los precios de los energéticos.

El presidente del organismo, Enrique Solana Sentíes, denunció
que, en ocasiones anteriores, la Concanaco ha identificado que
personal de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco)
aprovecha coyunturas y en lugar de revisar los precios de productos
y servicios, terminan exigiendo hasta los permisos de operación de
los negocios y “no se van hasta que no se llevan algo”.

Por ello, entrevistado luego de la reunión que sostuvieron los
presidentes de los organismos que conforman el Consejo Coordinador
Empresarial (CCE), con el gobernador del Banco de México
(Banxico), Agustín Carstens, el empresario informó que
solicitará al propio titular de la Profeco, Ernesto Nemer,
alcanzar un acuerdo para evitar que los inspectores incurran en
abusos de autoridad, en el marco del operativo especial para
sancionar alzas injustificadas en precios al consumidor.

“No permitiríamos una cacería de brujas de empresas por
precios, porque cuando soltamos a los inspectores y lo voy a decir
con toda honestidad, a discreción y a todo el país, a revisar
empresas, por ver un precio, acaban revisando la licencia o el
etiquetado y no se van hasta que no extorsionan al empresario,
sobre todo en las pequeñas poblaciones, en las ciudades más
grandes están un poquito más protegidas pero el país es muy
grande; no estamos de acuerdo en que vaya a ver una cacería de
brujas en todo el país revisando empresas”, afirmó.

Por lo pronto, el presidente de la Concanaco informó que hasta
el momento no tiene reportado alguna incidencia en este sentido.
“Hasta este momento no lo he visto, estoy buscando al procurador
para llegar a un arreglo de cómo lo vamos a manejar, pero no
estamos de acuerdo en que seamos objeto de cacería de brujas
(porque), cuando sale un inspector y llega a un negocio, le revisa
una cosa y otra cosa y no se va hasta que no se lleva algo”,
alertó.

En ese contexto, consideró oportuno que los inspectores tengan
muy en claro que el impacto que tendrá el alza de los precios de
la gasolina será efectivamente de uno por ciento en promedio (como
lo sostiene la Secretaría de Economía), pero, subrayó, sobre el
Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), por lo que el
efecto será diferente en cada producto y servicio, dependiendo del
vínculo que tenga con el mercado de los combustibles.

“Eso lo dijo también Agustín Carstens, pero estamos hablando
de la canasta básica y del impacto del gasolinazo en toda la
economía, sobre la inflación total del país, entonces es una
media que impacta y tiene que ver con coches, casas, etcétera,
pero cuánto impacta directamente el gasolinazo sobre productos que
tienen mucha dependencia de la gasolina, pues es muy superior al
uno por ciento, es solo un promedio, eso no quiere decir que en el
transporte impacte solo un uno por ciento, son datos correctos pero
que no sirven para todo”, explicó.

Por ello, el empresario consideró necesario alcanzar un acuerdo
con la Profeco, con el objetivo de evitar problemas de mayor
alcance.

“No tengo queja de alguna cámara de que hasta el momento
estén extorsionando o presionando a las empresas; pero tengo
pendiente una reunión con el procurador Ernesto Nemer, de que no
podemos aceptar una cacería de brujas, no lo vamos a aceptar, del
nivel que sea, nos vamos a oponer a ello”, afirmó.

Al término de la reunión también fue consultado el presidente
del CCE, Juan Pablo Castañón, quien ratificó el compromiso del
sector privado para absorber, en la medida de lo posible, el
impacto provocado por el incremento de los costos de las gasolinas,
con lo que la inflación en este 2017 podría oscilar en alrededor
de cuatro por ciento y en 2018 colocarse en 3.0 por ciento, es
decir, dentro del rango objetivo del Banco de México de entre dos
y cuatro por ciento.