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El panorama económico del país se deterioró: Banxico

  • Viernes 24 de febrero de 2017
  • en Finanzas

*Algunos miembros de la Junta de Gobierno advierten que la
incertidumbre ha afectado la inversión

Alejandro Durán

En los últimos meses, las expectativas de crecimiento de la
economía mexicana se deterioraron, en donde destaca la confianza
del consumidor en mínimos históricos, riesgos de políticas
proteccionistas por parte de Estados Unidos, incertidumbre en alzas
de interés en ese país así como cancelación de proyectos de
inversión, consideró el Banco de México (Banxico).

En este sentido, a través de la Minuta de la Reunión que
sostuvieron con motivo de la decisión de política monetaria del
nueve de febrero pasado, algunos miembros de la Junta de Gobierno
del instituto reconocieron que el panorama económico del país
“se ha deteriorado”.

“La mayoría consideró que el balance de riesgos para el
crecimiento siguió deteriorándose”, informó la minuta.

El documento agregó que durante la reunión que sostuvieron los
miembros de la Junta de Gobierno, algunos de los participantes
argumentaron que la incertidumbre por el adverso contexto interno y
global ha afectado también a la inversión.

Al respecto, dijo que uno de ellos hizo alusión a que esto se
ha manifestado en la información que se desprende de diversas
encuestas, de índices de difusión y de noticias de cancelación
de algunos proyectos de inversión extranjera.

En tanto, dijo que un miembro mencionó que las perspectivas
sobre las exportaciones de México también se han visto afectadas,
mientras que otro comentó que, ante este entorno, las proyecciones
para la trayectoria de la actividad económica en 2017 son muy
inciertas.

En este sentido, resultó que algunos coincidieron en que las
expectativas de crecimiento del PIB se han deteriorado.

Al respecto, uno de los elementos argumentó que lo anterior se
desprende de la información oportuna y adelantada disponible, que
incluye la trayectoria negativa reciente de los indicadores
cíclicos adelantados, los descensos en la confianza de los
consumidores y las empresas, y la caída de la producción y de las
ventas internas de vehículos ligeros registradas a principios del
año. Incluso, apuntó que, en este entorno, el debilitamiento de
la economía pudiera hacerse evidente desde los primeros meses de
2017.

Sin embargo, otro miembro mencionó que en el corto plazo
pudieran seguir operando inercialmente algunos factores positivos,
aunque también indicó que la incertidumbre eventualmente
afectará al consumo y la inversión.

Aún así, la mayoría consideró que el balance de riesgos para
el crecimiento siguió deteriorándose, en donde los principales
riesgos a la baja son la posibilidad de que se materialicen las
políticas proteccionistas comerciales, migratorias o fiscales en
los Estados Unidos, en detrimento de la economía mexicana o
incluso que aumente el proteccionismo a nivel global.

De manera específica, un elemento de la Junta de Gobierno
calificó como riesgo adicional la normalización de la política
monetaria por parte de la Reserva Federal, nuevos episodios de
turbulencia en los mercados financieros internacionales, y añadió
como factores de naturaleza interna una caída en los salarios
reales y el consumo privado, como resultado del aumento en la
inflación, y reducciones adicionales en la producción de
petróleo.

Por todo lo anterior, el Banxico informó que, por unanimidad,
los miembros de su Junta de Gobierno decidieron incrementar el
pasado nueve de febrero el objetivo para la Tasa de Interés
Interbancaria a un día en 50 puntos base, para ubicarla en 6.25
por ciento.

“Hacia adelante, la Junta de Gobierno seguirá muy de cerca la
evolución de todos los determinantes de la inflación y sus
expectativas de mediano y largo plazo, en especial del traspaso
potencial de las variaciones del tipo de cambio y de las
cotizaciones de las gasolinas al resto de los precios, así como la
posición monetaria relativa entre México y Estados Unidos y la
evolución de la brecha del producto”, comentó.

Lo anterior, con el fin de estar en posibilidad de continuar
tomando las medidas necesarias para lograr la convergencia
eficiente de la inflación al objetivo de 3.0 por ciento.