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La CE propone proteger más la privacidad en uso de aplicaciones como WhatsApp

  • Miércoles 11 de enero de 2017
  • en Finanzas

BRUSELAS, Bélgica. (EFE).- La Comisión Europea (CE) propuso
una mayor protección de la privacidad a la hora de utilizar
aplicaciones como WhatsApp o Skype, que permiten enviar mensajes o
hacer llamadas de voz, para equipararla a la que ya se aplica a los
operadores tradicionales de telecomunicaciones.

“Queremos generar la confianza en el mercado único digital
que la gente espera”, indicó el vicepresidente comunitario para
el Mercado Único Digital, Andrus Ansip, quien presentó la
iniciativa en una rueda de prensa.

Hasta el 92 por ciento de los europeos consideran importante
mantener la confidencialidad de su correo o mensajes electrónicos,
aunque la actual directiva sobre privacidad sólo se aplica a los
operadores tradicionales, recordó la CE.

Por ello, la Comisión propone que las normas sobre privacidad
también cubran a nuevos proveedores de servicios de comunicaciones
electrónicas, como WhatsApp, Facebook Messenger, Skype, Gmail,
iMessage o Viber.

Bruselas defiende actualizar la actual directiva con una
regulación que sea aplicable directamente. La protección se
garantizará tanto para el contenido, como para los metadatos
derivados de las comunicaciones electrónicas, como puede ser el
momento de una llamada o su localización, que deberán ser
anónimos o eliminados si así lo solicita el usuario, a menos que
esa información sea requerida para propósitos como la
facturación.

La CE cree que estas propuestas supondrán además nuevas
oportunidades de negocio para las empresas, ya que si el usuario da
el consentimiento para el uso de estos contenidos o metadatos, los
operadores tradicionales tendrán “más posibilidades de
utilizarlos” y de proporcionar servicios adicionales.

Habrá además normas más simples para las “cookies”
(programas que registran la navegación en internet), de manera que
los usuarios puedan aceptar o rechazar con más facilidad el
rastreo en caso de riesgos para su privacidad. La propuesta aclara
que no será necesario el consentimiento para “cookies” no
intrusivas y que pueden mejorar la experiencia de navegación por
internet (como por ejemplo recordar el historial de compras en una
web).

Los mensajes no deseados (“spam”) a través del email, los
SMS o llamadas telefónicas serán vetados si el usuario no les da
su consentimiento. Podrán rechazar llamadas comerciales poniendo
en una lista el número, que será obligatorio mostrar o que
deberá llevar un prefijo que lo identifique como una comunicación
de “marketing”.

La nueva regulación pretende alinear las normas existentes
sobre protección de datos personales, que datan de 2001, con las
nuevas normas más estrictas de la regulación general de 2016
sobre protección de datos, destacó la CE.

A continuación, el Parlamento y el Consejo de la UE deben
adoptar esta propuesta para el 25 de mayo de 2018.

La organización europea de consumidores, BEUC, pidió que las
nuevas normas obliguen a los proveedores a aplicar fuertes
políticas de privacidad e imponer “límites estrictos” al
rastreo.

La asociación de operadores de telecomunicaciones europeos,
ETNO, instó a que los nuevos servicios estén sujetos a las mismas
normas que el resto de proveedores.

Por otra parte, la CE presentó una comunicación (documento no
legislativo) para eliminar “restricciones injustificadas” o
“incertidumbres legales” a las que se enfrenta el libre
movimiento de datos a nivel transfronterizo.

“Es necesaria una regulación para garantizar el libre flujo
de datos, pero para ello necesitamos consultas públicas”,
indicó Ansip, quien defendió “extender el alcance de la
directiva de protección de datos”, que actualmente no cubre la
información no personal generada a nivel industrial o por una
máquina.

Según la Comisión, también obstaculiza el movimiento de datos
personales por razones que no se basan en la protección de
información personal.

La patronal europea, BusinessEurope, celebró la iniciativa,
dado que los datos “se han convertido en el torrente sanguíneo
de la cuarta revolución industrial” y en un “recurso
crucial” para las empresas.