abc Radio


Perdería EU si abandona el TLCAN

  • Sábado 28 de enero de 2017
  • en Finanzas

WASHINGTON, DC. (AP).- El presidente Donald Trump, involucrado
en una disputa diplomática con México, planea alterar el comercio
en América del Norte.

Trump prometió reescribir el Tratado de Libre Comercio de
América del Norte (TLCAN), o abandonarlo por completo. Sus planes
han generado preocupación sobre el futuro comercial entre Estados
Unidos, México y Canadá.

A continuación mostramos lo que está en juego:

¿QUÉ ES EL TLCAN?

Negociado por el presidente George H.W. Bush y firmado y
aprobado por el presidente Bill Clinton, el TLCAN entró en vigor
el 1 de enero de 1994. El pacto comercial eliminó aranceles
-impuesto a las importaciones- y otras barreras comerciales entre
Estados Unidos, Canadá y México. Se demoró el impacto a algunas
industrias estadunidenses vulnerables.

Por ejemplo, los aranceles a textiles y prendas de vestir fueron
desapareciendo gradualmente. Lo mismo ocurrió con muchas barreras
comerciales en la industria automotriz.

Quienes estaban a su favor señalaron que el acuerdo promovería
el comercio y crearía empleos a lo largo y ancho de un mercado
único de América del Norte. En otras palabras, sería un triunfo
para todos.

Sus detractores argumentaron que la competencia de salarios más
bajos en México eliminaría los empleos de manufactura en Estados
Unidos. En 1992, el candidato presidencial Ross Perot pronosticó
"un enorme sonido de succión" causado por los empleos
estadunidenses que se trasladaban al sur de la frontera.

¿QUÉ FUE LO QUE SUCEDIÓ EN REALIDAD?

Explotó el comercio entre los países miembros. Pero también
el déficit comercial de Estados Unidos con México.

En 1993, el año previo a que entrara en vigor el TLCAN, Estados
Unidos le había vendido a México 41 mil 600 millones de dólares
en artículos y compró productos por 39 mil 900 millones de
dólares, un superávit comercial de mil 700 millones de
dólares.

Para 2015, Estados Unidos había exportado 235 mil 700 millones
de dólares en productos a México (un incremento de 467 por
ciento) e importó 296 mil 400 millones (un aumento de 643 por
ciento). Eso creó un déficit comercial de 60 mil 700 millones de
dólares.

Es una cifra a la que Trump ha recurrido para argumentar que los
negociadores mexicanos aprovecharon la ingenuidad de sus
contrapartes estadunidenses.

Sin embargo, la brecha comercial se ha incrementado, en parte, a
que los consumidores estadounidenses están ansiosos por adquirir
autos y otros artículos procedentes de México a un precio
relativamente bajo.

El impacto del TLCAN en la economía fue más pequeño de lo que
habían esperado los partidarios de ambos espectros del debate. Se
debe, en parte, a que el comercio representa una sorprendente
pequeña porción de la economía estadunidense -28 por ciento en
2015, de acuerdo al Banco Mundial, uno de los porcentajes más
bajos del mundo. Y el comercio con México representa una porción
incluso menor.

El Servicio de Investigación del Congreso concluyó que el
impacto del TLCAN en la economía estadounidense "ha sido
relativamente pequeño". El Instituto Peterson de Economía
Internacional, un grupo de expertos a favor del libre comercio con
sede en Washington, calculó que Estados Unidos pierde anualmente
alrededor 203 mil empleos y suma 188 mil "a causa del comercio
bilateral con México". Eso representa una pérdida neta de 15 mil
empleos anuales, lo que representa apenas un margen de error en una
nación con 145 millones de trabajadores.

¿QUÉ QUIERE HACER TRUMP?

El presidente ha prometido negociar un mejor TLCAN, o abandonar
el acuerdo en caso de no conseguirlo. Adam Posen, presidente del
Instituto Peterson, piensa que el tratado debe ser actualizado para
reflejar, por ejemplo, el incremento del comercio electrónico en
los últimos 23 años.

Trump no ha delineado cómo quiere realizar los cambios al
pacto. Pero claramente intenta reducir la brecha comercial con
México al reducir las importaciones, aumentar las exportaciones o
las dos cosas. Uno de sus posibles objetivos: las automotrices
estadounidenses, japonesas y de otras naciones, que enviaron más
de 100 mil millones de dólares en vehículos y autopartes de
México a Estados Unidos en 2015.

Después del TLCAN, las empresas automotrices comenzaron la
producción de pequeños en México para enviarlos a Estados
Unidos.

Los empleados mexicanos de la industria tienen salarios menores
a los 10 dólares por hora, lo que le permite a los fabricantes
mantener sus vehículos a un precio bajo, accesible para las
familias estadounidenses que no cuentan con un presupuesto
alto.

Pero Estados Unidos y otras compañías han construido una
complicada cadena de abasto a lo largo de la frontera con México.
Retirarse del TLCAN provocaría un caos en sus operaciones. Aunque
los autos se fabrican en México, las compañías estadunidenses
también hacen un gran negocio (30 mil millones de dólares en
2015) con el envío de autopartes a México.

El Centro de Investigación Automotriz, una organización sin
fines de lucro, calculó que Estados Unidos perdería al menos
31.mil empleos en caso de que Trump prosiga con su amenaza de
imponer un arancel de 35 por ciento a las importaciones
automotrices procedentes de México.