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Por un nuevo escándalo, Toshiba pierde en la bolsa 5 mil mdd en 48 horas

  • Miércoles 28 de diciembre de 2016
  • en Finanzas

PARIS, Francia.–
Si fuera equilibrista, el
presidente de Toshiba, Satoshi Tsunakawa, se habría estrellado
espectacularmente en la pista central del circo. Pero, como solo es
un empresario, su “error de cálculo” —como él mismo
calificó su desacierto— en 48 horas le hizo perder en la bolsa 5
mil millones de dólares al conglomerado industrial japonés.

Su yerro consistió en haber mal calculado los riesgos que
representaba para su filial nuclear Westinghouse Electric la compra
en Estados Unidos del proveedor de servicios CB&I Stone &
Webster. Una vez terminada la operación, las dos empresas debieron
resignarse a pedir una auditoría independiente para resolver el
diferendo sobre la valorización de activos.

Tsunakawa tuvo que confesar además una posible depreciación
masiva de activos de “varios miles de millones de dólares”
sobre su actividad nuclear norteamericana.

Ese anuncio tuvo el efecto de un verdadero terremoto en la Bolsa
de Tokio porque reactualizó los temores que pesaban sobre el grupo
desde el escándalo contable de 2015, que le provocó una pérdida
de 1.300 millones de dólares y una depreciación de 3 mil millones
de dólares a Westinghouse.

Como resultado de este nuevo “error de cálculo”, la acción
de Toshiba perdió 12% el martes y volvió a ser masacrada con una
caída de 20.42% en la sesión de ayer. El grupo —que también
fabrica reactores nucleares, ascensores, robots, semi-conductores y
computadoras—, en dos ruedas bursátiles perdió en total unos 5
mil millones de dólares.

Con esa cifra, totalizada en apenas 48 horas, Tsunakawa superó
su récord anterior: como resultado de los desaciertos anteriores,
el grupo cerró en marzo pasado el ejercicio 2015-2016 con una
pérdida de 4.183 millones de dólares, que se suman al déficit de
290 millones del periodo 2014-2015.

Toshiba sufrió ayer otro golpe psicológico grave cuando tres
calificadoras de riesgos —Standard & Poor’s, Moody’s y la
japonesa R&I— degradaron la nota del conglomerado y
amenazaron con volver a bajarlo posteriormente.

Tsunakawa, en realidad, está pagando las consecuencias de las
acrobacias financieras realizadas durante años por su predecesor
Hisao Tanaka. El ex presidente del grupo tuvo que renunciar en
julio de 2015, cuando fue designado como principal responsable de
una vasta operación destinada a maquillar la contabilidad del
grupo a fin de aumentar artificialmente los beneficios.

Después de haber perdido progresivamente la confianza de los
inversores a partir de ese escándalo, corre ahora el riesgo de
malgastar la escasa credibilidad que le quedaba.

“Pensamos que sus activos sufrirán una erosión considerable
[…] lo que prefigura la probabilidad de que su actividad y su
situación financiera sufran nuevas tensiones”, advirtió
S&P.

En ese contexto, no le resultará fácil al gigante japonés
lanzar una recapitalización ni emitir bonos de deuda para colmar
las brechas que comienzan a aparecer en el casco. "Una pérdida de
esa magnitud, aun si es compensada por buenos resultados en otras
actividades, inevitablemente suscitará temores sobre el capital
del grupo”, indicaron Yutaka Ban y Kentaro Harada, analistas de
SMBC Nikko.