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Prudente reacción de los mercados ante acuerdo de recorte de la OPEP

PARÍS, Francia. (OEM-Informex).– El acuerdo logrado por la
OPEP el miércoles en Argel, tiene pocas posibilidades de provocar
una recuperación durable de los precios del crudo, según la
opinión que comparten expertos, analistas y actores del
mercado.

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP)
decidió reducir la producción a 32.5 millones de barriles diarios
contra 33.24 m/bd en la actualidad y abrió una serie de
especulaciones sobre un cambio de la tendencia que conoce el
mercado desde mediados de 2014.

Los operadores, sin embargo, actuaron ayer con extrema
prudencia, como muestran las actividades de los dos principales
centros mundiales de cotización. El Brent del Mar del Norte
progresó apenas 0.20 por ciento a 49.01 dólares por barril en el
Intercontinental Exchange (ICE) de Londres. Por su lado, el WTI
—calidad de referencia en Estados Unidos— ganó 0.78 por ciento
de 4.68 por ciento a US$ 47.59 por barril en el New York Mercantile
Exchange (Nymex).

Esta primera reducción de la producción en ocho años, al
término de seis horas de laboriosas negociaciones, “tardará en
concretarse debido al actual desequilibrio entre la oferta y la
demanda”, interpretó Alain Corbani, responsable de operaciones
de la empresa francesa Finance SA.

El actual excedente, estimado entre 300 mil y 400 mil barriles
diarios, podría agravarse con el flujo de “varios centenares de
miles de barriles” de Irán, Nigeria y Libia, que fueron
autorizados a producir sin limitaciones “en razón de sus
situaciones especiales”. A esa producción excedentaria se
agregará, según los especialistas, el aumento de extracción de
shale oil en Estados Unidos.

Esa perspectiva fue confirmada por Pierre Terzian, director de
la revista Petrostrategie: “A partir del momento en que el barril
pasó la barrera de los 40 dólares, se advirtió una clara
reactivación de la actividad de perforación en el sector del
petróleo de esquistos, lo que prefigura un aumento de la
producción norteamericana. Si hay un nuevo aumento después del
acuerdo de Argel, la reactivación de la producción en Estados
Unidos será aun más robusta y hasta es posible que aumente a
mediados de 2017”.

Los operadores estiman, por su parte, que “es prematuro
extraer conclusiones de un acuerdo impreciso” que recién será
definido en la próxima reunión ministerial de la OPEP, prevista
para el 30 de noviembre en Viena. Christopher Dembik, analista de
Saxo Bank, reconoce que existen “fuertes riesgos de que no sea
respetado”, como ocurrió con el acuerdo firmado entre Rusia y
Arabia Saudita en febrero último.

Los dos países, que enfrentan situaciones financieras
críticas, necesitan mantener los magros ingresos por exportaciones
que obtienen con un precio que oscila desde hace meses entre 45 y
50 dólares por barril.

Los operadores del mercado también perciben un futuro
relativamente estable a corto plazo, como muestra el precio del
Brent. El barril de esa calidad de referencia en Europa parece
tropezar con una “zona de resistencia” importante en torno de
49.05 dólares, afirmó Robert Haddad de SBA. Una prolongada
permanencia en ese nivel podría marcar incluso un repliegue hacia
los US$ 47.90 e incluso US$ 46.30 y hasta US$ 45.32.

“Solo cuando el barril perfore ese techo de resistencia de US$
49.05 se podrá ser un poco más optimista”, confesó.


¿Una capitulación de Arabia
Saudita?


PARÍS, Francia. (OEM-Informex).– El cambio de posición de
Arabia Saudita, que posibilitó llegar a un acuerdo para reducir la
extracción de petróleo de la OPEP, fue interpretado por expertos
y analistas como una capitulación en su guerra para desestabilizar
a los productores norteamericanos de shale oil.

La limitación de la extracción fue adoptada para estimular un
aumento de precios, que se mantienen desde hace dos años por
debajo de los 50 dólares por barril. Los productores
norteamericanos necesitan un precio superior a 50 dólares para
rentabilizar su producción.

La actitud de la monarquía de Riad “se parece a un acto de
desesperanza”, estimó el Commerzbank.

El banco deduce que ese gesto traduce el reconocimiento de un
fracaso en su estrategia de inundar el mercado para reducir el
precio y colocar a los productores norteamericanos de petróleo de
esquistos en situación de extrema fragilidad financiera.

También Katherine Richard, CEO del grupo Warwick Energy,
estimó que el sorpresivo anuncio de la OPEP en Argel representa
una “capitulación” frente a los productores de shale oil de
Estados Unidos que, finalmente, se revelaron mucho más difícil de
eliminar de lo que imaginaban sus adversarios.

La monarquía saudita parece haber llegado al término de esa
lógica de enfrentamiento que le costó 150,000 millones de
dólares en reservas de cambio y originó déficit presupuestario
de 13.5 por ciento du PIB en 2016, según estadísticas oficiales
del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Con una población extremadamente dependiente de los subsidios
del Estado, el gobierno no podía asumir el riesgo de provocar un
mayor descontento, susceptible de desestabilizar la corona,
también amenazada por un frágil contexto geopolítico y
relaciones muy difíciles con Estados Unidos.