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Recortan proyección de crecimiento de Brasil

  • Jueves 23 de marzo de 2017
  • en Finanzas

El Gobierno brasileño redujo ayer de uno por ciento a 0.5 por ciento la proyección de crecimiento económico en 2017 y anunció un próximo recorte de gastos para cumplir con la meta fiscal del país, sumido en la peor recesión de su historia.

En noviembre, el Gobierno había reducido de 1.6 por ciento a uno por ciento la proyección de crecimiento de este año. Pero prevé una fuerte recuperación a partir del último trimestre y un crecimiento del PIB de 2.5 por ciento en 2018, según indicó el ministerio de Hacienda.

El 0.5 por ciento anunciado ayer está en consonancia con la expectativa del mercado, que proyecta un avance de 0.48 por ciento para 2017 y de 2.5 por ciento en 2018.

Pese al recorte de las expectativas, el secretario de Política Económica del ministerio, Fabio Kanczuk, destacó que en el cuarto trimestre de 2017 el Gobierno prevé un crecimiento de 2.7 por ciento en relación al mismo período de 2016.

“Ese 2.7 por ciento es más importante que el 0.5 por ciento”, porque mostrará que la economía estaría “creciendo de forma robusta”, aseguró.

El equipo económico proyecta una inflación de 4.3 por ciento para 2017, un valor inferior al previsto anteriormente (4.7 por ciento) y por debajo del centro de la meta (4.5 por ciento).
MENOS GASTOS Y MÁS IMPUESTOS

La corrección de expectativas de crecimiento obliga al Gobierno a encontrar 58 mil 100 millones de reales (más de 18 mil 800 millones de dólares al cambio actual) para cumplir con su meta fiscal de 2017: un rojo de 139 mil millones de reales (45 mil millones de dólares) tan solo en el Gobierno central.

El equipo económico anunciará la próxima semana cuánto de ese déficit se cubrirá con cortes de gastos.

“Hay una serie de recaudaciones que dependen de decisiones judiciales y hay posibilidad de que adoptemos otras medidas”, afirmó el ministro de Planificación, Dyogo de Oliveira, en una conferencia de prensa en Brasilia. El ministro de Hacienda, Henrique Meirelles, admitió la posibilidad de que haya un aumento de impuestos, pero no quiso dar más detalles hasta que no sean divulgados oficialmente.

“La decisión del aumento de impuestos en Brasil no es trivial, la carga tributaria ya es elevada”, afirmó. El Producto Interno Bruto (PIB) de la mayor economía latinoamericana se contrajo un 3.6 por ciento en 2016, después de haber retrocedido 3.8 por ciento en 2015.

Esos fueron los peores resultados desde el inicio de la actual serie histórica en 1948. Entre 1929 y 1933, durante la Gran Depresión, el retroceso había sido de 5.3 por ciento. La tasa de desempleo alcanzó 12.6 por ciento en enero, cuando 13 millones de personas estaban buscando trabajo.

Desde que reemplazó en 2016 a la presidenta de izquierda Dilma Rousseff, destituida por el Congreso, el Gobierno conservador de Michel Temer impulsa un programa de ajustes con la pretensión de recuperar la confianza de los mercados y reactivar la economía.

Después de aprobar una enmienda constitucional que congela el gasto público por los próximos 20 años, el Gobierno trata de apurar la reforma del sistema de jubilaciones y una flexibilización de las leyes laborales para alentar las contrataciones.