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JAVIER CORRAL

Por David Varela

CHIHUAHUA.- “Yo que pasé por ésa experiencia la recomiendo ampliamente”, argumentó el gobernador Javier Corral Jurado tras relatar la experiencia que tuvo cuando fue detenido tras habérsele aplicado la prueba del alcoholímetro en el extinto Distrito Federal y detenido por conducir tras haber ingerido bebidas alcohólicas y que debió pagar horas de servicio en el conocido “Torito”.

“El alcoholímetro fue traumático en la vida, me causó mucha vergüenza, pero qué gran medida es y qué aleccionadora y necesaria medida es”, configuró el mandatario al señalar la necesidad de implementar un programa de tal magnitud en Chihuahua.

El mandatario estatal relató que, en el 2015, tras una reunión con consejeros del entonces Instituto Federal Electoral (IFE) en la que bebió de 3 a 4 copas de vino tinto, salió del restaurante para ser detenido dos cuadras después por policías, que le aplicaron el examen de alcoholemia.

“Todo se había confabulado contra mí, mi chófer se había enfermado, él es moreno y estaba blanco, en cuanto lo vi de otro color supe de su enfermedad, quédese con la camioneta me dijo el chófer, me la dejó para que me fuera y haciéndome un favor me metió en el camino de la casi infracción”, relató.

Al dar positivo de alcohol en su sangre, se le indicó que no podía conducir y fue detenido y llevado al Torito, en donde estuvo con otras personas que presentaban distintos niveles de ebriedad. “Les quiero decir que acepté de inmediato ser conducido al famoso Torito”.

Reiteró que aceptó de inmediato ser conducido al Torito y su estancia ahí, fue traumática, dolorosa e incluso humillante, “por mi poco escrúpulo, por mi falta de cuidado, mi desdén con algo que sabía yo que en la Ciudad de México daba resultados”.

Aceptó haberse amparado por la detención, pero antes de competir por la presidencia nacional del PAN, regresó para cumplir con las horas de servicio que se le dictaron como sanción por haber conducido en estado de ebriedad.

Comentó haber hecho observaciones a Miguel Ángel Mancera después de salir de su detención, ya que recomendó varios cambios al programa para tabular bien la métrica y para, quienes estuvieran en dichas circunstancias no fueran tratados como delincuentes, sino como infractores.