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Antonio Banderas recibe el premio nacional de cinematografía

El actor, director y productor de cine Antonio Banderas dijo al recoger el Premio Nacional de Cinematografía que espera que “tras 37 años de carrera” su trabajo “le haya sido útil a alguien”.

“A algún actor, a alguien a quien arranqué una sonrisa, útil a quienes se rieron conmigo y útil a mi tierra”, precisó al recibir el galardón en el marco del 65 Festival de San Sebastián y cuya dotación -30 mil euros (unos 35 mil dólares)- donará a la Escuela Nacional de Arte Dramático de su Málaga natal.

El actor de 57 años, quien sufrió un infarto en enero pasado, dijo que “mi carrera podrá tener sentido cuando acabe, es decir, cuando me muera”, enfatizó que precisó que aún le quedan “muchas historias que contar y muchas orejas que cortar”.

Un discurso de humor

Banderas pronunció un discurso ligero, cargado de humor, que sacó escrito de su bolsillo. Una a una, desgranó las palabras que definen el galardón, deteniéndose en la del medio, “nacional”, la clave de que el premio suene “serio, contundente e institucional”.

“Viví los últimos rescoldos del autoritarismo y los primeros de libertad y sí, sigo creyendo en ese proyecto común, no puedo evitar quererlo”, dijo.

En ese sentido, señaló que uno de los retos de España “es su maravillosa imperfección, y también su maravillosa capacidad de sobreponerse”.

“Considero, valoro y aprecio la nomenclatura que define a este premio como ‘nacional’”, zanjó.

Cinéfilo de corazón

También se refirió al término “cinematografía”, lo que a él le toca “el corazón” y a otros “les toca otras partes menos nobles”.

“No me gusta hablar de mi carrera, yo he hecho de todo, en todos los géneros, porque creo que esa es la misión de un actor, y lo hecho a través de la mirada de directores distintos. El cine -dijo- tiene un alma propia, rebelde, que puede ser usada por todos aquellos que tengan algo que decir”.

Dejó el humor para explicar que los mejores premios son “los inesperados” y recordó cómo el cielo gris de Londres -donde reside- se volvió tan luminoso como el de Málaga cuando le dijeron que sería el premiado, hasta se le quitó el dolor de espalda.

“Los premios son un gran estímulo, intelectual y físico, así que gracias”, agregó.

Picasso lo espera

El director Carlos Saura, que habló de su amigo con muchísimo afecto, aseguró por su parte que “se va a hacer” la deseada película en la que Banderas será Picasso; un proyecto largamente acariciado que, por fin, ve la luz.

Banderas se desplazó desde Sudáfrica, donde estaba trabajando hasta San Sebastián, para recoger el premio que, tradicionalmente entrega el ministro de Cultura español, Iñigo Méndez de Vigo, durante la celebración.