abc Radio

Como un maestro, así recuerda José Joel a su padre José José

José Joel recuerda en una sincera conversación qué significa en su vida y carrera ser hijo de José José

A José José, el cantante, lo conoció cuando sufrió el primer mal de amores. Tenía 13 años y estaba convencido: Lo que un día fue no será, la cantaba especialmente para él.

Antes de eso, José José era simplemente su papá. El que le enseñó a cachar el balón de futbol americano y a batear. “Era un papá excepcional, con el tiempo limitado, por la magnitud del artista que era, pero lo disfruté muchísimo”, recuerda José Joel en entrevista.

“Crecí de una manera muy normal, rodeado de primos, de amigos. Todo normal, hasta que empecé a enamorarme. Y me percaté realmente de quién era mi papá, de lo que hacía en la gente a través de sus canciones, porque me empezaba a ocurrir a mí. La primera canción que me llegó fue Lo que un día fue no será y luego escuché Almohada y dije ¡es que esta también me la está cantando a mí!”.

Por ese tiempo se preguntó si podría cantar como su padre. “Escuchaba temas como DosCuidadoEl triste y me propuse ser cantante. Ya estaba haciendo teatro musical desde los 13 años, pero realmente empecé a cantar a los 16″.

Aunque también reconoció que nadie canta como José José. “Al día de hoy escucho sus grabaciones y son unas joyas, qué clases de canto, de entonación, colocación, respiración, son cátedras musicales. Por supuesto que nunca quise imitarlo, nadie podría; lo sigo viendo como mi maestro como no habrá otro. Así sea yo su hijo y me dedique a esto, soy el primero en decir que no va a haber nadie como José José”.

Decidido a ser cantante, a los 18 años se fue a Los Ángeles para tomar clases con Seth Riggs, quien fue maestro del mismo José José y de artistas como Barbra Streisand, Michael Jackson y Michael Bolton. “Con él encontré mi voz, mi estilo. Este maestro fusionó la técnica operística con el pop, te colocaba la voz de tal manera que podías cantar lo que fuera”, recuerda.

De regreso a México, estudió con el barítono Roberto Bañuelas y con otros maestros. Estaba listo para iniciar su carrera como solista. Aunque famoso ya era. ¿Cómo podría evitarlo siendo el primogénito del Príncipe de la canción?

“Mi primer autógrafo lo di a los tres años. Una vez fuimos a comer con los primos de Clavería y la gente se enteró de que estaba mi papá ahí y me agarraron de mensajero; yo iba y venía al portal por papeles o discos para que firmara mi papá, hasta que alguien me dijo ‘tú también dame un autógrafo’, y le dibujé una carita feliz. De bebé todo mundo me cargó, me cambió el pañal, he estado en el ojo público siempre”.

Sin embargo, nunca había estado tan expuesto mediáticamente como en las últimas semanas. En medio de la tristeza por la muerte de su padre, los conflictos familiares se volvieron públicos.

Tanto él como su hermana, la también cantante Marysol, recibieron la noticia de la muerte de su padre por una llamada telefónica. El impersonal aviso fue un augurio de lo que vendría. Sin poder comunicarse con su media hermana y la viuda del cantante en Miami, a donde viajaron para el funeral, pasaron tres días antes de ver el cadáver de su padre y fue necesaria la intervención diplomática de México para que José José recibiera los homenajes póstumos en su país.

“Amén de nuestra fe cristiana, estos últimos días hemos sentido a Dios, su amor y su cuidado con todo lo que vivimos. Cada noche le decía ‘Dios mío, que no sea yo el que mañana salga a buscar a mi papá, que no sea el que hable con los medios, sé tú a través de mí, porque yo no puedo”, relata José Joel a propósito de la forma como pudieron librar las circunstancias alrededor de la muerte de su padre.

Gracias a su fe, comparte, pudieron soportar una situación de por sí triste. Murió el ídolo, pero para ellos, sobre todo, murió su padre.

Aunque triste por su partida, José Joel celebra el resurgimiento de José José, a partir de su fallecimiento. “Seguramente habrá homenajes los próximos 20 años, la música de José José es de todos, él es un gran intérprete, pero no era compositor, entonces, toda aquella persona que quiera grabar su música lo puede hacer, quien agarre una guitarra y cante Almohada, lo puede hacer sin restricciones, como pasa con Joan Sebastian o Juan Gabriel y nosotros estaremos felices y agradecidos”.

Es un orgullo, dice, que la gente siga escuchando su voz, “pero también me encanta que los roqueros le hayan hecho un homenaje, que Cristian haya grabado su disco, Kalimba salga con su big band, que el mismo José José fue regrabado con trío, con mariachi, todo eso es maravilloso porque así lo han conocido y lo seguirán conociendo las nuevas generaciones”.

Su historia familiar seguirá siendo tema de conversación público, el pleito con su hermana Sara o los términos en los que quedó la herencia, pero mientras, él se prepara para rendir tributo a su padre el próximo domingo en el Zócalo de la Ciudad de México.