abc Radio


Rockeros reviven infancia

Por FABIOLA ESTRADA PINEDA Los músicos Saúl Castle
Corckabilly, (Los Victorios), Ranas, Chipo y Abu (Víctimas del Dr.
Cerebro) hicieron un viaje en el tiempo para recordar su infancia,
durante su visita al Museo del Juguete Antiguo Mexicano
(MUJAM).

Entusiasmados como pocas veces fuera del escenario, volvieron a
rememorar aquella época en la que aseguran, usaban su imaginación
al máximo, para crear historias llenas de aventura y acción con
efectos especiales logrados con acuarelas, café o tierra.

“No teníamos los grandes juguetes, lo que más anhelaba era
una autopista de Scalextric, o tener una bicicleta que era lo más
caro en ese entonces, nuestros juguetes eran canicas, pelotas,
yoyos, trompos y uno de los más cotizados era una combi, ¡Jugaba
mucho con ella!

“Usábamos mucho la imaginación y había mucho compañerismo,
cualquier cosa era buena para jugar cuando estaba pequeño.
Hacíamos historias de la ‘Guerra de las galaxias’ o que
teníamos naves espaciales, y en el patio, que era bastante amplio,
lo utilizábamos para las canicas o jugar a las
‘Cebollitas’”, indicó Saúl Castle en entrevista.

En su recorrido por el MUJAM, Castle se dejó llevar por la
nostalgia al encontrar muchos de los objetos con los que pasaba
horas de diversión junto a sus amigos, y se sorprendió también
al ver la vasta colección del museo.

Así como a Saúl Castle, el mismo golpe a la nostalgia les
llegó a Abu y a Ranas, quienes expresaron que muchas de las
colecciones de juguetes exhibidos fueron de ellos, y con los cuales
crearon un mar de historias, y empezaron su amor a la
ciencia-ficción.

Por su parte, Ranas indicó que los efectos especiales los
creaban con las cosas más sencillas del mundo, como por ejemplo
para simular la sangre, utilizaban café y acuarelas y si la
historia se desarrollaba en el mar, el café era el ideal para
crear la sangre derramada por el ataque de un tiburón.

“Más que jugar futbol o en la calle, que no estaba tan de
moda, éramos nosotros quienes hacíamos nuestras historias, mi
mamá trabajada como gerente en una tienda de discos y mi papá
llegaba del bar a dormir por la mañana, entonces nuestra
compañía era la televisión y los monos por eso inventábamos
tantas historias”, agregó.

Mientras que para Chipo, padre de Ranas y Abu, dijo que siempre
será recordado como “El amo del futbolito”, la diversión que
existía cuando era niño y que pasaba horas entretenido con juegos
como La Matatena, el yoyo y el balero. v