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Conoce algunos elementos que dan un toque único a la navidad en México

  • Sábado 23 de diciembre de 2017
  • en Gossip

Elementos de la tradición indígena, europea, e incluso, china, se han conjugado para que desde hace cuatro siglos se conmemore la Navidad en México de una manera particular, lo cual le ha dado una identidad y un sabor especial al 24 de diciembre, día que celebra en el mundo la natividad de Jesús.

En torno a este festejo en nuestro país, es costumbre que se monte el Nacimiento y se parta la Rosca de Reyes y las piñatas que son elementos básicos de las posadas donde se cantan villancicos y en esa fecha también se escenifican las pastorelas. Dichas expresiones, son aportaciones culturales de nuestro país, y símbolo de identidad. Cabe mencionar, que Sor Juana Inés de la Cruz escribió varios villancicos durante el siglo XVII, informa la Secretaría de Cultura.

Al respecto, la etnohistoriadora Amparo Rincón Pérez, jefa de Arte Popular de la Dirección General de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas de la Secretaría de Cultura, habla de estas tradiciones arraigadas en la nación mexicana como las posadas, que inician el 16 y concluyen el 24 de diciembre con el Nacimiento del Niño Jesús, simbolizan los nueve meses de embarazo de la Virgen María.

De acuerdo con la etnohistoriadora, en México el origen de las posadas data de 1587, cuando fray Diego de Soria, prior del Convento de San Agustín de Acolman, en el Estado de México, le pidió una bula o permiso al Papa Sixto V para celebrar las misas de aguinaldo, que tenían como propósito persuadir a todo el pueblo a participar en la celebración de la Navidad o Nacimiento de Jesús.

Después, en el XVIII, se adoptó la costumbre de designar a nueve vecinos para que organizaran las posadas y que una procesión llegara a sus casas en compañía de imágenes de la Virgen y San José. “Para hacer más alegre la recepción, se crearon las letanías –cantos para pedir y dar posada–. Ambos grupos, los peregrinos y los moradores, las entonaban”, comentó la etnóloga.

El ritual de los cantos concluye cuando se abren las puertas a los peregrinos para darles alojo. Pero la fiesta no termina ahí y es cuando se rompe la piñata uno de los momentos cumbres de la fiesta “Hay quien dice que fue Marco Polo, el famoso navegante veneciano el que llevó la piñata de China a Italia, donde se denominó piñata. De ahí viajó a España, hasta que llegó a México junto con la Conquista y la colonización”. La otra versión de la tradicional piñata –estrella de siete picos elaborada de barro o cartón– es que llegó a nuestro país en la Nao de China, también llamada Galeón de Manila: nave española que atravesaba el océano Pacífico una o dos veces al año entre Manila, Filipinas, y los puertos de la Nueva España).

En cuanto al Nacimiento, dice Amparo Rincón, “se remonta hasta el año 1223, cuando San Francisco de Asís celebró la Navidad en un pueblo italiano llamado Greccio, donde preparó un pesebre e invitó a la gente a participar en una especie de representación. La idea se popularizó rápidamente en todo el mundo cristiano”, concluyó la experta.