abc Radio


¡Llegan las noches de cabaret con sus vedettes al Foto Museo Cuatro Caminos!

  • Lunes 2 de enero de 2017
  • en Gossip

México.- En las décadas de los años 60, 70 y principio de los
80 la ciudad de
México
vivió una época de
esplendor de la vida nocturna, y las vedettes fueron las encargadas
de dar brillo a los cabarets de aquellos tiempos.

Estas mujeres que, en un principio, no tenían encima los
reflectores de la televisión ni del cine, eran conocidas gracias
al trabajo de los fotógrafos de espectáculos que llevaban su
material a los periódicos y revistas.

Muchas de estas imágenes fueron reunidas en la exposición
“Las Fabulosas”
que desde principios de
diciembre y hasta marzo de este año se exhibe en el
Foto
Museo Cuatro Caminos.

El público podrá apreciar el trabajo de cuatro fotógrafos que
durante esa época se dedicaron a fotografiar a las beldades que
brillaron de noche y de día adornaban las portadas de los diarios
y las revistas.

Los fotógrafos son
Juan Ponce, Antonio Caballero,
Jesús Magaña

y
Paulina Lavista
, quienes
a través de 130 imágenes evocan las noches de cabaret del
México
de las grandes vedettes, como
Lyn
May, Thelma Tixou, Wanda Seux, Sasha Montenegro, Olga Breeskin, La
Princesa Lea

y
Rosy Mendoza
, entre muchas
más.

Uno de dichos fotógrafos,
Juan Ponce
,
compartió con Notimex su experiencia de esa época, y nos narró
cómo era la vida nocturna de la
Ciudad de México
de entonces.

Yo empecé como laboratorista en
Kodak
de
México
donde me hice
fotógrafo, y como me gustaba la vida nocturna, me iba con mi
camarita a los cabarets que había en la
Ciudad de
México

”, señaló.

Añadió que en los años 60
comenzó a entablar amistad con las vedettes, “las estrellas, las
estrellitas y las que nunca llegaron a figurar”.

Subrayó que se dio a la tarea de tomar fotografías en centros
nocturnos como
El Siglo XX, El Savoy, El Azteca, El club de
los Artistas,

entre muchos que había en el
Distrito Federal
.

El fotógrafo, originario del llamado
Barrio Bravo de
Tepito

, comentó que las fotos que tomaba en un principio
eran sólo para él.

“Yo metía mi camarita a escondidas a los cabarets y
comencé a tomarle fotos a las bailarinas y a las vedettes, me hice
su amigo y ya después me pedían fotos para ellas”, explicó.

“Posteriormente, empecé a hacerles sesiones personales, hasta
que un día el tío de un amigo del barrio me llevó a un
periódico que se llamaba
‘El Metropolitano'
,
donde me inicié profesionalmente, tomaba fotografías de todo,
pero no dejaba de acudir a los cabarets para retratar a las
vedettes”.

Agregó que, cámara en mano, comenzó a captar la vida nocturna
de la
Ciudad de México
.
Era
una época muy bonita, de lentejuelas, de coloridas plumas, las
mujeres hermosas, porque sinceramente siempre he sido ‘ojo
alegre' con las mujeres y puedo decir que tuve la fortuna de tomar
fotos a verdaderas ‘mujeronas', de las que muchas todavía son
mis amigas”, detalló.

Respecto al ambiente que se vivía
en esas noches de cabaret, recordó que fue una época maravillosa,
en que la competencia entre las vedettes no era atacarse, sino la
lucha por presentar el show más espectacular.

Detalló que “en ese tiempo nos desvelábamos, podíamos salir
por la noche sin tanta bronca. Había un trato de amigos
(fotógrafo y reportero), pues en ese tiempo, la televisión, la
radio ni el cine se fijaban en ellas, sólo los medios
impresos”.

Aseguró que los diarios eran el único sitio en el que ellas se
podían lucir, “y pues nos dábamos cuenta que lo único que
deseaban era preparar el mejor show y llamar la atención del
público”.