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De la excomunión a la consagración: los 60 años de La Dolce Vita

  • Alejandra Trujillo
  • Miércoles 5 de febrero de 2020
  • en Gossip, OMG!

Sin embargo, nada de todo esto importó a unos espectadores que acudieron en masa a ver el filme.

Roma, 4 feb (EFE).- Cuando el 5 de febrero de 1960 se estrenaba en un repleto cine de Milán “La dolce vita”, de Federico Fellini, pocos podían imaginar el terremoto que causaría en la sociedad italiana, que reaccionó a la película con ovaciones, insultos y hasta una amenaza de excomunión a su potencial público.

La sesión en el cine Capitol fue de todo menos tranquila: buena parte del público abucheó a Marcello Mastroianni con gritos de “comunista” y “vagabundo” y hasta el director recibió un escupitajo, mientras que la Iglesia preparaba una gran ofensiva para una película que tachó de “escuela pornográfica”.

“Un tipo me escupió en el cuello, y cuando me giré para ver quién era me gritó ‘¡Avergüéncese!”, contaba Fellini más tarde al diario “Il Giorno”, temiéndose un fracaso comercial que resultaría ser todo lo contrario.

La polémica dio alas a una cinta que se convirtió en uno de los mayores éxitos de público en Italia, que ganó la Palma de Oro en Cannes, compitió en los Oscar y transformó la historia del cine, según contó el biógrafo y amigo de Fellini, Tullio Kezich.

La película presenta a un periodista del corazón, interpretado por Marcello Mastroianni, que se mueve entre una sociedad del espectáculo excesiva y amoral, algo que, junto a escenas como la del mítico baño en la Fontana de Trevi, no gustó nada a la Iglesia.

En el periódico del Vaticano, “L’Osservatore Romano”, apareció una serie de durísimos artículos contra Fellini, uno de ellos titulado “La obscena vida”, en referencia al título de la obra.

Kezich recordaba, en una entrevista concedida al “Corriere della Sera”, cómo el escándalo llegó al parlamento con un debate sobre la moralidad de “La dolce vita” a instancias de los políticos neofascistas, mientras que tampoco por la izquierda se libró el director de ataques.

“Los críticos de izquierdas no se fiaban de él porque se negaba a aceptar el punto de vista marxista, Fellini iba más allá de las ideologías”, explicaba el escritor Gordiano Lupi en su libro “Federico Fellini, un maestro del cine”.

El periódico “Secolo d’Italia”, vinculado a partidos de extrema derecha, no ahorró apelativos cuando calificó “La dolce vita” de “una mentira, un insulto, un atentado a la nación, a la sociedad y a la moral”.

Sin embargo, nada de todo esto importó a unos espectadores que acudieron en masa a ver el filme.