abc Radio


Adiós delegaciones; bienvenidas alcaldías en CDMX

El impulso de la participación ciudadana es la principal diferencia que se nota entre las viejas delegaciones y las nuevas alcaldías, que debutarán en la Ciudad de México el uno de octubre de este año, cuando rindan protestas ante el Congreso local sus primeros 16 titulares.

A diferencia de las delegaciones, cuyos jefes tomaban decisiones unilaterales, sin ningún tipo de contrapeso, determinaba si estaba bien un servicio o una obra, esta vez los alcaldes tendrán como contraparte los concejos de dichas demarcaciones.

Esos organismos estarán integrados, por esta sola ocasión, por 10 personas, seis de ellas uninominales y que estarán en la misma planilla que el candidato a alcalde y el resto serán plurinominales.

Las alcaldías, cuya ley reglamentaria se publicó el pasado jueves tienen como base el modelo imperante en los Estados Unidos, según la consejera electoral local, Gabriela Williams Salazar, y resultan más abiertas.

Serán autónomas en sus gobiernos interiores, en el manejo de sus recursos y tendrán atribuciones en las siguientes materias: Obra pública, desarrollo urbano, educación, cultura, deportes, servicios públicos, protección del medio ambiente, movilidad, gobierno, régimen interior y jurídico, vía pública, rendición de cuentas, participación social, seguridad ciudadana, alcaldía digital, espacio público y servicios locales de salud.

Los ciudadanos, además de estar representados por los concejales, tendrán acceso a la silla ciudadana para emitir su opinión sobre ciertos temas.

El concejo es el contrapeso de los alcaldes, pues supervisará y evaluará las acciones de gobierno, el control del ejercicio del gasto público, y la aprobación del proyecto de Presupuesto de Egresos.

“Eso va a ser la gran diferencia, será un contrapeso real a la persona que esté al frente de la alcaldía”, resaltó Williams Salazar, quien dijo que con eso se concreta uno de los grandes ejes de la Constitución de la Ciudad de México, como es la participación ciudadana, además de la transparencia y rendición de cuentas.

Los retos de concejales y alcaldes son que reconfigurarán las redes vecinales y cívicas, especialmente de cuadros de representación política; y servirán para construir una ciudadanía más participativa.