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Arman ejército de cuidadores para adultos con Alzheimer

E
n la Ciudad de México se calcula que uno de cada 10 adultos mayores beneficiarios del programa de Pensión Alimentaria padecía un problema de demencia, por lo que se decidió formar a un ejército de cuidadores para atender a esta población que requiere de tratamientos especiales.

En el marco del Día Mundial del Alzheimer, el secretario de Desarrollo Social de la Ciudad de México, Alejandro Piña Medina, dijo en entrevista con El Sol de México que desde 2015 a la fecha se han capacitado a casi dos mil personas para cuidar a pacientes que padecen algún grado de demencia.

De hecho, el pasado 24 de agosto inició la más reciente capacitación a 200 personas que se sumarán a los mil 719 cuidadores ya capacitados; estas personas reciben un estímulo económico de mil 800 pesos mensuales durante las ocho semanas que duran los cursos.

Estos cursos son impartidos por el Instituto para la Atención de los Adultos Mayores de la Ciudad de México y abarcan temas como Las personas mayores y la política social; Aspectos sicosociales de la vejez y el papel de las personas cuidadoras; El cuidado y la persona cuidadora, entre otros.

El objetivo de este ejército de cuidadores es detectar y atender las enfermedades que se presenten en las personas mayores para retardar lo más posible sus efectos y aumentar la calidad de vida y bienestar de los enfermos, que en muchos casos están incapacitados de valerse por sí solos.

PERDER LA MEMORIA

El Alzheimer es una enfermedad del cerebro que causa la muerte de células nerviosas, afectando la habilidad de las personas para recordar cosas, pensar claramente, causa falta de juicio e imposibilidad de reconocer a otras personas o cuidarse a sí mismo.

“Las personas con Alzheimer se vuelven olvidadizas y no entienden tan fácilmente, les puede costar trabajo concentrarse y se comportan en forma poco habitual”, indica el portal informativo de http://www.alzheimer.cdmx.gob.mx/.

Este padecimiento se divide en tres etapas: Leve, moderada y severa.

En la primera las personas tienden a sufrir olvidos ocasionales y cambios sutiles en la personalidad, pueden olvidar eventos recientes o nombres de personas o lugares conocidos.

En la segunda aparecen síntomas como vagabundeo, depresión, alucinaciones o agresividad ei ntranquilidad.

En la tercera el enfermo necesita ayuda para todas sus actividades como vestirse, bañarse, comer, ir de un lado a otro de la casa.