abc Radio


Peregrinos celebran a la Virgen en la casa de San Juan Diego

CUAUTITLÁN, Méx.- La casa de San Juan Diego es el segundo santuario dedicado a la Virgen de Guadalupe, más importante y visitado del país. Anualmente llegan cien mil peregrinos y lo más tradicional son las ofrendas con danzas prehispánicas por Calpullis que honran a Tonantzin (la Virgen) y Cuauhtlatoatzin (Juan Diego).

El templo mariano está ubicado en los límites de Cuautitlán y Cuautitlán Izcalli, a donde llegan muchas de las peregrinaciones de estados del norte del país, antes de dirigirse a la Basílica, en la Ciudad de México.

A Juan Diego lo consideran parte de verdadera identidad mexica, aunque el origen del santo mexicano, quien llevó a la Guadalupana en su ayate pintada con rosas, fue chichimeca. En 1990 fue beatificado y santificado en 2002 por Juan Pablo II.

Jorge Mequitecanzihuatl, Miguel Ángel León, Ana María Campos Villegas, y Viridiana Vieyra entre otros danzantes caracterizados como antiguos mexicas; explicaron a El Sol de México su práctica por recuperar las tradiciones prehispánicas tanto en medicina, filosofía y costumbres.

Cada diciembre, los integrantes de muchos Calpullis (casas o grupos) de Cuautitlán, Tlalnepantla, Tenayuca, Tepotzotlán, Tepeji del Rio, Querétaro, en grupos de unas 200 personas, celebran a la Virgen de Guadalupe a su modo, no en peregrinaciones, si no con danzas y ofrendas.

El santuario está construido a un costado de la pequeña iglesia que data del siglo XVIII edificada sobre lo que fuera la habitación en la que la virgen de Guadalupe se apareció por quinta ocasión ante Juan Diego y sanó a su tío Bernardino, para que el hoy santo mexicano pudiera llevar a los representantes del clero la muestra solicitada sobre las apariciones de la Virgen.