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Baja estrés de migrantes en EU; implementan órdenes ejecutivas, no redadas

  • Martes 18 de abril de 2017
  • en México

*Bajó el estrés: Mendoza Sánchez

Segunda y última parte

Si bien y afortunadamente no se ha registrado una estrategia de redadas masivas de migrantes que no tienen documentos en Estados Unidos, y bajó un poquito el estrés entre la comunidad mexicana, no significa que las autoridades migratorias dejen de implementar todas las órdenes ejecutivas que contemplan 10 mil acciones adicionales y se cumplan en lo que resta del año.

De cómo termine la relación México-Estados Unidos el año que entra, podríamos tener o no un incremento de deportaciones,  considera el director del Instituto de los Mexicanos en el Exterior (IME), Juan Carlos Mendoza Sánchez, integrante del Servicio Exterior Mexicano desde 1992 y quien se desempeñaba hasta hace unas semanas como titular de la Sección Consular de la Embajada de México en Washington.

Conocedor a fondo del trabajo de protección consular, refiere en entrevista desde la capital estadunidense:

Hasta ahora, la política de deportaciones se centra en personas que ya tienen una orden de salida o han sido acusadas, esto es, que ya cruzaron la frontera y fueron devueltas, pero que volvieron a entrar. Y cuando los identifican, ya no es una falta administrativa. La primera ocasión sí; pero cuando los expulsan y vuelven a entrar a territorio estadunidense, las autoridades migratorias lo consideran un crimen. Son criminales para ellos.

Consulta la primera parte: Declive de migrantes a EU comenzó en 2010; 5.5 millones ilegales

“Pero no son criminales, no son violadores ni asesinos. De repente se les pone la etiqueta de ‘criminal’, pero es diferente. La persona solo busca trabajo. No es un peligro para la sociedad”, dice enfático.

¿Cómo siente usted la situación,  cómo está la población, cómo  ve a la comunidad mexicana en su ánimo?  ¿Ya se calmó un poco la inquietud e incertidumbre después de tantos ataques del presidente Donald Trump?

Antes de su respuesta nos brinda un poco de contexto con la experiencia de su trabajo diplomático en los Estados Unidos, primero como cónsul adscrito en el Consulado General de Denver y posteriormente en el Consulado General de México en Los Angeles, refiere:

-El asunto es que los mexicanos saben que son gente trabajadora, la mayoría de ellos. Saben que se les necesita. Las autoridades saben que se les necesita. Hay muchos gobernadores que se los han hecho saber y ciudades santuario o ciudades “welcome city”,  que les dan la bienvenida a los migrantes.

La esencia de esas ciudades es que no colaboran con las autoridades migratorias como una extensión, como si fueran policías y dicen: “Hagan ustedes su trabajo, nosotros no nos vamos a convertir como policías de ustedes”.

Entonces, esta cuestión ha sido importante porque  sí  les transmiten  confianza a los ciudadanos.

Y citó el  ejemplo del gobernador demócrata de Virginia, Terry McAuliffe, quien ha vetado varias propuestas antiinmigrantes. Se ha opuesto a las políticas antiinmigrantes. Fue de los primeros gobernadores, que llevaron a la Corte Suprema la prohibición de la entrada de musulmanes, porque estados como Virginia, tienen una relación muy importante con el mundo.

La mayoría de los Estados de la Unión Americana tienen una relación comercial constante con el mundo, son afectados.

Y puntualiza: “Todos los estados agrícolas sí no tuvieran trabajadores no podrían procesar sus cosechas. En Maryland por ejemplo, todas las cangrejeras tienen a gente que va de todo México, sobre todo, va mucha gente de Veracruz y de San Luis Potosí y un poco de la Huasteca. Van ahí a trabajar. Es un trabajo muy especializado”.

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También, la agricultura depende fundamentalmente de esa población. Las horas y el salario en esos trabajos no son atractivos para los estadunidenses, ni el desgaste del cuerpo humano es atractivo para ellos. Y si no lo hacen el trabajo estas personas, no hay nadie más, precisa.

Refiere que si expulsaran a estos trabajadores migrantes, “tendrían que traer a alguien más, para hacerlo. Pero si no tienen trabajadores revientan su economía, revienta su agricultura”.

¿No se ha puesto a pensar la administración Trump, en quiénes van a hacer esos trabajos rudos que no quieren hacer los estadunidenses sino los migrantes?

-A todo esto a lo que voy, es que poco a poco han ido empezando a salir más los empresarios, esperaban a ver qué iba a pasar con México que era el primer objetivo. Pero México no es el único país con el que quieren una nueva relación comercial.

Esto que ha salido a la luz poco a poco, sobre la renegociación del Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN) y ya lo ha dicho presidente Enrique Peña, que la renegociación debe ser una situación en la que los dos países ganemos. “Esto ha venido a tranquilizar un poco más a las comunidades; pero sí está el temor en el ambiente”, reconoce.

Afortunadamente no se han registrado una estrategia de redadas masivas, Las  autoridades migratorias, prosiguen su trabajo.

Y confía: “Mientras yo fui cónsul, me reuní con las autoridades migratorias. Tenemos una buena comunicación, pero siempre me decían: “… Haber cónsul, mi trabajo es expulsar gente…”

¿Entonces hay un poco de tranquilidad entre nuestros paisanos?

-Creo que ha bajado un poquito el estrés, pero esto no implica que el asunto de la implementación de todas las órdenes ejecutivas, esas 10 mil adicionales se les procese y esto se lleva lo que resta del año.

Probablemente de cómo termine la relación México-Estados Unidos el año que entra,  podríamos tener o no un incremento de deportaciones.

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FUERTES CONTRASTES EN LA UNIÓN AMERICANA

Con más de cinco lustros de experiencia diplomática, el nuevo director del IME, quien conoce a fondo el Instituto, ya que fue director adjunto cuando se creó en el 2003,  comenta:

“Es muy complejo el panorama. No es tan sencillo. No es lo mismo las políticas en unas ciudades, como Los Angeles, Chicago o Washington que brindan apoyo a la comunidad migrante, que son ciudades incluyentes.”

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“Pero hay otras ciudades como por ejemplo en Maryland, hay lugares hacia el norte donde sí son bastante conservadores. En Virginia Occidental, son muy conservadores. Simplemente ahí  ganó Trump con el 87 por ciento  de los votos. Eso lo dice todo.

“Ahí, a los migrantes no los quieren, no les gustan. Si los necesitan van de manera temporal, pero no son bienvenidos.

“Al norte de Virginia, más cercanos a la Zona Metropolitana de Washington, como Arlington y Alexandria, son un poco más progresistas.

“Pero si uno va acercándose hacia las montañas hacia el este en esos condados, son muy conservadores. Y hacia el sur, hacia la frontera son muy conservadores. En las Carolinas hay condados que son muy antimexicanos”, refiere.

Luego comenta:

Y mismo en California, siendo  una sociedad tan progresista, la ciudad de Lancaster al norte, un condado de Los Angeles, es uno de los lugares más antiinmigrantes.

Encontramos que dentro de un estado hay ciudades a favor y hay ciudades en contra. Hay condados que están en pro y otros en contra.

“No podemos decir que todos los Estados son iguales. También nos encontramos sheriffs que son amables pero policías que no lo son.”

¿O sea, esto es parte de la heterogeneidad de Estados Unidos?

-Así es. Es complicado. Entonces, los programas del Instituto de los Mexicanos en el Exterior, tienen que ver y atender cada una de estas cosas.

Y cita ejemplos:

“Tenemos un número importante de mexicanos de segunda generación, esto es, los hijos de  mexicanos que nacieron en Estados Unidos que son importantes porque ellos sí tienen voz y tienen voto y pueden influir en el cambio de las políticas públicas.

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También,  tenemos que trabajar  con los mexicanos que califican para nacionalizarse, para que lo hagan.

Señala que el hecho de ser un “residente legal” -como aquí se les conoce-, no implica que no puedan ser deportados.

Refiere que si de repente, uno cae en alguna desgracia, tiene un accidente o es acusado de algo y mientras se demuestra o no su culpabilidad, es un candidato a la deportación.

“Creo que hoy, esa política antiinmigrante de la administración Trump es un buen estímulo para que los mexicanos que no se han naturalizado, lo hagan.”

¿Hay un buen número de mexicanos que pueden regularizar su situación migratoria?

-Sí, claro, por supuesto. Estamos hablando de tres millones de mexicanos, que pueden ser ya ciudadanos estadunidenses y ya no necesitarían protección. Además, van a cobrar interés para los políticos, por sus votos. Eso es lo que nosotros en el Instituto  queremos, dirigir programas e información a todos estos mexicanos”, dice el diplomático Mendoza Sánchez.