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Guerra de guerrillas; exmilitares entrenan a sicarios en tácticas

  • Viernes 16 de febrero de 2018
  • en México

  • Exkaibiles, exboinas verdes, exrangers así como desertores de
    las Fuerzas Armadas, los responsables de la preparación de las
    emboscadas por parte del crimen organizado

Las emboscadas son la táctica preferida por los delincuentes
organizados en México. Desde hace décadas los ataques sorpresa
son la constante cuando se trata de diezmar a policías, miembros
del Ejército y de la Marina.

Son mercenarios, exkaibiles, exboinas verdes, exrangers así
como desertores de las Fuerzas Armadas, los que han enseñado a los
delincuentes la táctica de guerra y de guerra de guerrillas.  Los
campos de entrenamiento, por lo general se ubican en zonas serranas
o selváticas de difícil acceso.

Los principales Estados donde se producen estos ataques sorpresa
son: Sinaloa, Sonora, Michoacán, Jalisco, Veracruz, Guerrero,
Estado de México, Chihuahua y Tamaulipas.

Durante el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa en total se
registraron 101 mil 199 muertos, una buena parte producto de
emboscadas.

En este mandato, documentación oficial expone que, la suma
rebasaba los 62 mil fallecidos hasta el primer trimestre de 2015
(en general). Son aproximadamente 80 militares muertos y más de
300 heridos. Y en la actualidad aproximadamente ocho cárteles
resultan los que más aplican este tipo de táctica.

Aseguran que una emboscada es sinónimo de breve combate
violento y de ataque sorpresa, pero también significa una retirada
rápida.

Como las emboscadas de los narcotraficantes no solamente se
producen contra las Fuerzas del orden, sino contra sus enemigos
delincuentes, he aquí una canción, de quién sabe quién,
titulada “La Emboscada” cantada por los del lado contrario: los
delincuentes:

“Era ya de madrugada / la Luna estaba en el medio no sé
porque presentí / que podía haber tiroteos; / el aire soplaba
frio / y entonces sentí muy feo / le dije a mis compañeros / yo
tengo un presentimiento / como que alguien nos asecha / y este
maldito silencio / equipo bien preparado para cualquier movimiento/
y nos fuimos arrastrando/ cuando tronó una descarga / y empezó
la balacera / de aquella horrible emboscada, nos querían matar
dormidos / para tumbarnos la carga.”

La emboscada tiene éxito, de acuerdo con los expertos,
fundamentalmente por descuido, nadie se da cuenta cuando
llegan.

Así ocurrió en febrero de este año, en el municipio de San
Ignacio, Sinaloa. El ataque sorpresa (a mansalva) fue de una banda
contra otra. ¿Resultado? 13 muertos.

En México si bien las emboscadas contra el Ejército no son
nuevas (tampoco contra las demás Fuerzas de Seguridad), sí lo es
el hecho de que la recientemente ocurrida en Culiacán, cuando los
militares retornaban de un operativo en Badiraguato, haya sido
perpetrada con absoluta alevosía y ventaja por decenas de sicarios
a bordo de diez camionetas.

De ahí la dura respuesta del general Cienfuegos y, además
seguramente en lo interno tomarán medidas de ahora en adelante,
para evitar que los efectivos militares se confíen sobre todo en
una zona tan peligrosa como es la capital de la tierra de “El
Chapo” y de sus hijos.

DESDE EL SIGLO XX HAN OCURRIDO

Pero estos ataques sorpresa ocurrían desde los años noventa.
Se acentuaron en el siglo XXI, sobre todo a raíz de “la
guerra” declarada por Calderón Hinojosa.

Y como “botones de muestra” van solo unos cuantos
ejemplos:

En junio de 2010, un grupo de policías federales mexicanos
fueron atacados por varios comandos de “La familia michoacana”
en Zitácuaro, Michoacán, cuando regresaban a las dependencias
policiales después de su turno. Al menos diez de ellos resultaron
muertos.

El 19 de septiembre de 2010 entre el Cerro Cortado, del
municipio de Teloloapan, Guerrero, y El Revelado, del ayuntamiento
de Tlatlaya, Estado de México, tras una emboscada y secuestro
fueron asesinados ocho policías ministeriales.

En octubre de 2010 la emboscada ocurrió en Jilotlán, Jalisco,
con un saldo de nueve policías estatales muertos.

Mayo de 2011 también tuvo su ataque sorpresa, en la carretera
Internacional México 15, donde siete agentes de las unidades
especiales de la Procuraduría General de Justicia del Estado de
Sinaloa, también fueron emboscados.

En ese mismo mes de dicho año fueron tres los policías
estatales muertos en emboscada cerca de Zihuatanejo, Guerrero. En
esta ocasión resultaron mayoría los delincuentes caídos:
nueve.

A mediados de julio de 2011 la emboscada fue en Sinaloa, en los
municipios de Ahome y Guasave, donde dieron muerte a 12 escoltas
del entonces secretario de Seguridad, Francisco Córdoba
Celaya.

Sinaloa siempre ha estado “en el ojo del huracán”. En 2012,
siete policías ministeriales cayeron muertos tras la emboscada
perpetrada por bandas delincuenciales en el municipio de El Fuerte.
Hubo, además, ocho heridos de parte de la Policía y cuatro
delincuentes muertos.

Julio de 2013 fue un mes de emboscadas en diversos puntos de
Michoacán. Se registraron seis contra policías federales y el
saldo fue de dos muertos, 15 lesionados y por lo menos 20
delincuentes abatidos.

Ya en 2014, en enero, emboscaron a militares en Apatzingán,
Michoacán, y murieron dos. En mayo fueron cuatro los fallecidos,
pero en Guachinango, Jalisco.

En abril de 2015, en Jalisco, sobre la carretera de Puerto
Vallarta a Guadalajara 15 policías federales resultaron muertos a
balazos, tras ser sorprendidos por varias camionetas de sicarios
del “cártel Jalisco nueva generación”, quienes dispararon
ráfagas de metralletas contra los efectivos estatales.

El 2016 se estrenó con una primera emboscada en enero a
policías de Ciudad Nezahualcóyotl y resultó muerta una policía.
Ese ese mes hubo además un ataque sorpresa en Minatitlán,
Veracruz, en la autopista Cosoleacaque-Nuevo Teapa contra policías
ministeriales que trasladaban a un secuestrador. El saldo una
agente muerta y un herido. Otro ataque más fue en la colonia
Peñitas en Atizapán de Zaragoza: un herido.

En febrero, además de la emboscada entre bandas, hubo otra. en
Tlaquepaque, Jalisco, con tres policías muertos.

Marzo tuvo lo suyo. En el municipio de González, Tamaulipas,
atacaron a integrantes de la Policía Estatal con un saldo de un
muerto y dos heridos; en San Luís Río Colorado, Sonora, el
resultado de la emboscada fue un policía muerto, uno herido y un
delincuente fallecido; en el municipio de Fresnillo el ataque
contra policías les salió mal y murieron cuatro delincuentes.

Todos los meses de este año se han registrado emboscadas en
diversos Estados de la República. Los de septiembre fueron: el
día 30 en Tlacotepec, Guerrero, contra militares: tres muertos; en
Ziracuaretiro, Michoacán, dos policías muertos.

Y en fin… son las batallas de hoy.