abc Radio


Ley Bonilla, igualdad de género y aborto, los pendientes de la Corte para 2020

Arturo Zaldívar informó que este año también se resolverán temas referentes a la gestación subrogada y el impedimento a personas con discapacidad intelectual para contraer matrimonio

Manrique Gandaria | El Sol de México

Durante la declaratoria de apertura de sesiones, el ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, informó que este año se resolverán temas referentes a la objeción de conciencia, la “ley Bonilla”, gestación subrogada, impedimento a personas con discapacidad intelectual para contraer matrimonio, igualdad de género, aborto, salud y distribución de anticonceptivos.

En la primera sesión del año, los 10 ministros escucharon el informe de la comisión de receso que dio la ministra Norma Lucia Piña Hernández y el mensaje del ministro presidente Lelo de Larrea.

Lelo de Larrea señaló que en un tribunal como el nuestro serán los argumentos los que den la razón para sostener las decisiones. “Todas las decisiones del tribunal constitucional son combinables y discutibles lo que no pasará es que las decisiones puedan tildarse de arbitrarias”.

 

Expresó que las resoluciones podrán no gustar pero las argumentaciones sostendrán la legitimidad y proteger los derechos de las personas como único parámetro de nuestra actuación.

“Nuestra independencia está asegurada, lo mismo que la autonomía, seguiremos fortaleciendo los derechos humanos de todas las personas, sólo al juicio de las personas nos debemos, al juicio de la gente, y reafirmamos el compromiso de trabajar cada vez con mayor intensidad”.

En un discurso de menos de 10 minutos, el ministro Lelo de Larrea dijo que este año celebramos el 25 aniversario de que la Corte se constituyó como tribunal constitucional del Estado Mexicano y a lo largo de este cuarto de siglo ha desempeñado un papel relevante para la de democracia, defensa y desarrollo de los derechos humanos.

Detalló que en la primera etapa que duró 15 años, este tribunal enfocó sus energías a definir sus ámbitos competenciales de los diferentes órdenes jurídicos, donde la Corte interpretó artículos que no habían sido materia de competencia.

 

En la segunda etapa que inició en 2010 , la Corte enfocó sus baterías en la protección de derechos humanos, “este tribunal ha desarrollado criterios jurisdiccionales que están a la par en relación a tribunales del mundo”.

Finalmente, dijo, estamos en una tercera etapa, donde tratamos de fortalecer nuestra legitimidad y generar una mayor cercanía con la gente, corrigiendo prácticas que se han venido desviando.

Sobre todo, señaló que han generado medidas “que permitan fortalecer, consolidar nuestra función como tribunal, entre ellas el cambio de política para la admisión de amparo directo en revisión y estableciendo que las controversias son para la defensa directa de la constitución”.

El ministro presidente destacó que este año desde la reforma de 1995, habrá tres mujeres, tres ministras, lo cual celebró que así sea porque “vienen a sumarse a la idea y objetivo de la paridad de género”.

 

Además, dio cuenta de los temas a resolver este año relativos a las acciones de inconstitucionalidad en objeción de conciencia; la llamada “ley Bonilla”, que permite ampliar el periodo de gobierno de Jaime Bonilla en Baja California, la gestación subrogada y el impedimento a personas con discapacidad intelectual para contraer matrimonio.

Así como temas relativos a igualdad de género, indulto a padres y madres en cárcel, aborto, salud y distribución de anticonceptivos en Veracruz.

Al final de su discurso, el ministro presidente fue enfático al señalar que es poco serio establecer que un tribunal no es independiente cuando falla en un sentido, la independencia se encuentra en los argumentos y razones que justifica la razón.

Por ello, sostuvo que en un tribunal como el nuestro serán los argumentos los que den la razón para sostener los argumentos. “Todas las decisiones del tribunal constitucional son combinables y discutibles, lo que no pasara es que las decisiones puedan tildarse de arbitrarias”.